Martes. 21.11.2017 |
Opinión
Redacción Cultura
10:06
19/09/17

En la hora de la verdad, por Juan Miguel Mateo Castañeyra, General de División (R.)

Por su interés, reproducimos este artículo del General de División Juan Miguel Mateo Castañeyra sobre la situación de España frente a la independencia.

En la hora de la verdad, por Juan Miguel Mateo Castañeyra, General de División (R.)

No es hora de medias tintas y ambigüedades. No es tiempo de decir una cosa aquí y otra allá. No es momento de conceptos discutibles y discutidos .No estamos para inventos y ocurrencias. Ni para arreglos, ni para los “hablando se entiende la gente”.

Porque los que están atentando contra la unidad y la soberanía nacional, no se andan con medias tintas y ambigüedades; y dicen lo mismo aquí y allá; y sus conceptos no los discuten sino que los imponen; y sus ocurrencias e inventos están siempre dirigidos en contra de España; y no pretenden ningún arreglo, ni que les entienda nadie.

 Es pues la hora de clarificar posturas para saber a qué atenernos. Repasemos cuales son las de los principales actores políticos.

 Los partidos políticos constitucionales, en el asunto territorial en general y en Cataluña en particular, han pecado desde siempre de inoperancia y de ambigüedad. Por complejos unas veces, por un puñado de votos otras, por ignorancia no pocas, y por negligencia muchas, han contribuido y facilitado a que se haya llegado a lo que se ha llegado. Pero no es hora de “llorar sobre la leche derramada”; es la hora de que no se derrame más leche.

 Parece que el Gobierno al fin ha despertado de su letargo y que está dispuesto a emplear todos los medios a su alcance para cortar la secesión. Nadie podrá decir que no se ha cargado de razones, ni que se ha precipitado en la respuesta. Esperemos que no le tiemble el pulso cuando sea necesario.

 Parece por su parte que el principal partido de la oposición, está dispuesto a secundar al gobierno de la nación. Esperemos que el cálculo político y el sectarismo, no le haga caer en la tentación de aprovechar estos momentos de crisis nacional para fines partidistas.

 De Ciudadanos que nació en Cataluña para defender su españolidad, cabe esperar que no pierdan su esencia y no se distraigan de su objetivo, por culpa de algunos oportunistas que pululan por sus filas.

 Esperemos que los unos y los otros, estén a la altura de las circunstancia por las que atraviesa nuestra Patria. Tienen detrás millones de españoles, que no se resignan a que España deje de existir. Si no fuera así, no se lo perdonaríamos jamás y somos muchos más de lo que de nuestro silencio se pueda deducir.

En cuanto a Podemos, su líder nos tiene acostumbrados a moverse con desahogo y soltura en el campo de la demagogia; pero en relación con el atentado de Barcelona no dejó de sorprendernos, cuando con su desparpajo habitual, pasó sin solución de continuidad, de la incoherencia a la ignorancia, pidiendo que el Rey cortara su amistad con la monarquía Saudí y relacionando el atentado con la foto de las Azores. Incoherencia, pues él no considera necesario cortar sus relaciones con Irán. Ignorancia, porque olvida que el ataque a las Torres Gemelas fue dos años antes de la citada foto; y además, que Francia, Alemania y Bélgica no estuvieron ni en las Azores ni en la foto y que por el contrario, Portugal que puso su territorio para el retrato, no ha sido por ahora y ojalá que nunca lo sea objetivo prioritario del terrorismo.

 Pero respecto a Podemos interesa ahora cuál es su posición ante el desafío independentista.

 Es verdad, que siempre estuvo por el supuesto derecho a decidir de los catalanes y de otros pueblos de España, pero ahora ha quedado claro, por si hubiera alguna duda, cuál es su postura. Ha declarado que apoya a la soberanía de Cataluña, es decir, que apoya a los independentistas; al menos hasta que alcancen el poder, que luego tal vez apliquen el “centralismo democrático” tan querido de los regímenes estalinistas.

 En cuanto a los líderes del independentismo, esos cuyo trabajo consiste en trasformar el noble amor de la gente a su lugar de nacimiento en odio a España, han puesto de manifiesto durante la manifestación de Barcelona, de lo que son capaces. No solo de insultar al Rey y al gobierno de España, que era lo mismo que insultar a todos los españoles, que queríamos compartir el dolor con las víctimas; sino también, de insultar a las propias víctimas, convocando una manifestación para homenajearlas y utilizándolas para sus fines, estando sus cuerpos aún calientes.

 No caeré en el atrevimiento, de dar recetas sobre lo que tienen que hacer las autoridades. Pero si me voy a permitir recordar una evidencia: cuando dos poderes asimétricos se enfrenta, si el más fuerte no gana claramente, pierde y si el más débil no pierde claramente, gana.

En la hora de la verdad, por Juan Miguel Mateo Castañeyra, General de División (R.)
Comentarios