Miércoles. 22.11.2017 |
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Se intensifica la carrera por conquistar Marte

Se intensifica la carrera por conquistar Marte

Marte es el sueño colono de nuestro siglo. Más allá de los confines de la Tierra puede estar la solución a los problemas de la Humanidad -o al menos eso defienden algunos, como Elon Musk, que se ha tomado la idea de enviar a humanos a Marte muy en serio-.

Los planes de Musk para conquistar el planeta marciano han sido diseñados para convertir la especie humana en multiplanetaria, como si de una película de Ciencia Ficción se tratara. La civilización podría estar en peligro en un futuro cercano, y emigrar al Espacio suena como una posibilidad no tan remota. Entre los proyectos que ha emprendido Musk, fundador de SpaceX y Tesla, está el lanzamiento de vuelos a Marte en 2024. Dentro de nada.

No obstante, Musk y su SpaceX no son los únicos que sueñan con habitar Marte. Dubái, el emirato más emprendedor, ha anunciado recientemente que está construyendo un prototipo de la colonia de Marte en el desierto para proporcionar “un modelo viable y realista para simular la vida en la superficie de Marte”.

Mars Science City, un plan en el desierto

El Gobierno de Dubái cree que todo es posible, por eso invierte los petrodólares en grandes planes para la Humanidad. No sabemos si es un espejismo, pero en su desierto ha ideado un proyecto para experimentar con la vida en Marte. Este plan lleva por nombre Mars Science City y cuenta con un presupuesto de 140 millones de dólares. Este proyecto ha sido desarrollado por el reconocido arquitecto Bjarke Ingels, fundador del estudio de arquitectura BIG y creador de la torre Two World Trade Center, el rascacielos que sustituirá a las Torres Gemelas. Su plan consiste en una megaciudad en mitad del desierto hará las veces de campus de simulación espacial, donde científicos y astronautas vivirán durante un año como máximo.

Aparte de los 140 millones de dólares, el resto de cifras asustan: la ciudad tendrá una superficie total de 176.516 metros cuadrados, convirtiéndose en la mayor ciudad de simulación espacial jamás construida, y está concebida para enviar vida a Marte de aquí a 100 años. Para julio de 2020, sus impulsores aseguran que serán capaces de enviar una sonda al planeta rojo.

Los edificios que compondrán este futurista complejo serán, en palabras de los responsables del proyecto, “los más sofisticados del mundo”. Para su construcción se utilizará la tecnología de impresión 3D con arena del desierto, por lo que el impacto medioambiental será mínimo. Entre los proyectos que se emprenderán en esta ciudad extraterrestre están el perfeccionamiento de técnicas agrícolas en ambiente marciano, el almacenamiento de alimentos, la generación de energía y agua potable, entre otras cuestiones que afectan directamente a la habitabilidad del planeta rojo para nosotros, los humanos.

Aunque aún no exista una fecha de inauguración, o siquiera de iniciación de las obras, este mastodóntico plan emprendido por los Emiratos Árabes Unidos confirma una tendencia al alza: conquistar Marte es el próximo gran proyecto de la humanidad. No sólo en Dubái, sino en muchos otros lugares de la geografía terrestre

Elon Musk: el visionario de Marte

Si hay un nombre propio y poderoso que a día de hoy podamos relacionar con los viajes especiales ese es el del fundador de Tesla y SpaceX, Elon Musk. Con Tesla ha querido democratizar, a su manera, el uso de los coches eléctricos. Con SpaceX busca exactamente lo mismo en el campo de los viajes espaciales. Siempre a la vanguardia, ahora el equipo de Musk está trabajando en el diseño de un complejo sistema de naves de carga y de pasajeros para crear una colonia permanente en Marte. Su última creación son los Big Fucking Rockets (BFR), unas naves de 50 metros de largo que serán capaces de transportar a 100 pasajeros una y otra vez, como si fueran aviones convencionales.

No es, claro está, la primera vez que el Musk habla de su idea de llegar a Marte para quedarse. Ya el año pasado, el fundador de SpaceX presentó sus naves ITS, que tenían como objetivo fundar una ciudad de un millón de habitantes en Marte en el plazo de 50 a 100 años. El problema con el plan inicial de Musk era el precio, y es que la financiación para su proyecto era prácticamente irrealizable. No obstante, el nuevo plan es mucho más viable.

Las naves BFR son ligeramente más pequeñas baratas que las ITS. Además, Musk cuenta con que estas naves puedan darle rendimiento económico a SpaceX. Para obtenerlo, las BFR pueden ofrecer diversos servicios como, por ejemplo, vuelos de abastecimiento a la Estación Espacial Internacional. El plan de Musk no es una quimera. La compañía espera lanzar al menos dos naves no tripuladas a Marte en 2022. Las BFR medirán 106 metros de alto, 15 menos que las ITS, y serán capaces de enviar unas 150 toneladas de peso a la órbita baja de la Tierra. Además, podrán, según aseguran desde SpaceX, transportar 100 tripulantes en un viaje a Marte, en un total de 40 camarotes.

No hay duda de que Elon Musk, desde la iniciativa privada, ha animado una operación que parecía olvidada. De hecho, uno de sus reclamos más famosos -la existencia de una base espacial en la Luna- ya ha sido recogido por el gobierno de Donald Trump -gobierno del que el propio Musk era consejero hasta que el presidente decidió poner fin al acuerdo de París-.

De la NASA a la ESA: otras iniciativas

No sólo las iniciativas de Dubái y SpaceX tienen a Marte en la mirilla. También son reseñables otras como la de la agencia estadounidense, la NASA, o la europea, la ESA.

El vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, anunció recientemente en el Consejo Nacional Espacial en Chantilly (Virginia) que el Gobierno norteamericano tiene como objetivo llevar personas a la Luna para poder “construir las bases para mandar estadounidenses a Marte y más allá”. “Volveremos a enviar astronautas a la Luna, no solo para dejar detrás huellas y banderas”, aseguró en referencia al hito marcado en el año 1969 por el equipo formado por Neil Armstrong, Edwin Aldrin y Michael Collins, que aterrizaba en la Luna para demostrar que el horizonte se expande más allá de nuestra atmósfera.

La ESA, la Agencia Espacial Europea, también coquetea a menudo con la idea de conquistar Marte. Más bien, no quiere quedarse atrás. Por eso, en 2016 lanzó ExoMars, una misión conjunta de la ESA y la agencia espacial rusa Roscosmos, cuyo principal buscar pistas de vida en Marte en el pasado y el presente. Esta operación supuso un estrepitoso fracaso al conocerse que la sonda Schiapareli se había estrellado en el planeta rojo. A pesar de este fracaso, los Estados miembros de la Unión han aprobado la participación europea en la Estación Espacial Internacional hasta, al menos, 2024, y tampoco han renunciado al sueño marciano.

Las condiciones de Marte son mucho más cercanas a la habitabilidad para un ser humano que la mayoría de planetas de nuestro sistema solar, por eso el planeta rojo está en la mirilla de todos. No obstante, su colonización no es inminente. Aún a día de hoy, un humano desprotegido perdería el sentido en unos 20 segundos y podría sobrevivir no más de un minuto en la superficie de Marte sin llevar puesto un traje espacial. Este mero hecho da una idea de lo compleja que puede llegar ser esta empresa. Para salvar los obstáculos, el gobierno de Dubái, el visionario Elon Musk o las agencias gubernamentales más importantes de la Tierra intensifican su carrera por conquistar Marte. No sabemos quién será el primero que llegue, o el que más tiempo se quede, pero la respuesta está cada día más cerca.

Fuente: The Objective. Leer artículo original en: "La carrera por conquistar Marte se intensifica".

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