Sábado. 24.08.2019 |
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Gloria Lago: “Somos las personas las que que decidimos qué lengua asumimos como propia”

Conversación tranquila de @jmfrancas con Gloria Lago (@GaliciaBilingue). Filóloga, profesora y escritora, presidenta de la asociación Galicia Bilingüe.

Gloria Lago: “Somos las personas las que que decidimos qué lengua asumimos como propia”

JM: ¿Qué es Galicia Bilingüe?

Gloria: GB es una asociación que defiende el derecho de los ciudadanos a elegir la lengua oficial, gallego o español, en la que reciben los servicios públicos o en la que la Administración se relaciona con ellos, con especial mención de la enseñanza (los padres han de poder elegir la lengua en la que sus hijos reciben la enseñanza), además de que no se use la enseñanza de manera adoctrinadora, sobre todo en materia lingüístico-cultural.

JM: Pero, ¿es necesaria esta cuestión en Galicia?

Gloria: Sí, lo era por supuesto cuando GB surgió, pero, desgraciadamente, lo sigue siendo. Ojalá no tuviésemos razón de seguir existiendo. En la enseñanza, de iure, el decreto vigente obliga a todos los alumnos a recibir la enseñanza en las dos lenguas, se supone que con un reparto equilibrado en cuanto a tipo de materias y horario semanal; aunque el propio decreto establece que las que se han de impartir en gallego son las que mayor contenido de texto y terminología tienen. Por otra parte, todas las dependencias de la Xunta están rotuladas exclusivamente en gallego, y hay normas que relegan el uso del español en todos los ámbitos oficiales, incluso en el caso de los municipios impiden que se puedan redactar documentos solo en español, mientras que permiten que pueden ser solo redactados en gallego. Hay impresos, por ejemplo, de la ATRIGA, la agencia tributaria gallega, que no los encuentras disponibles en español.

JM: ¿Fue obra del gobierno de PSOE y BNG?

Gloria: Este tipo de política, sus bases, que traen causa de la LNL de Galicia vienen ya de tiempos en los que gobernaba el PP. Poco a poco se fue restringiendo el uso del español en el ámbito oficial. Ya esa ley declaraba solo como oficiales los topónimos en gallego. En 2004 se aprobó el Plan General de Normalización de la Lengua Gallega, por unanimidad del parlamento gallego, y en él están las bases de lo que ahora sufrimos. Así que el PP de Galicia tienen una alta responsabilidad en que no se respete lo que demanda GB. El BNG simplemente quería llevar esto incluso más allá de la doctrina del TC e instaurar un modelo “a la catalana”.

JM: Es decir el PP de Galicia en cuestiones lingüísticas ‘va’ de nacionalista.

Gloria: No hay más que leer el preámbulo de la LNL, y ya no digamos el PGNLG, que está redactado por quienes está redactado. Nacionalismo cultural puro y duro, y asumiendo las tesis de Castelao, cuyo nombre lleva la más alta distinción civil de la CCAA. Allí se habla de personalidades colectivas, de que el gallego es la fuerza espiritual del pueblo gallego; todas las normas se refieren al gallego como “nuestra lengua”, cuando lo cierto es que la lengua de muchos gallegos es el español (lo cual no nos hace ni menos ni peores gallegos, como no son menos o peores españoles los gallegos que tienen como su lengua el gallego). Consciente o inconscientemente, todo rezuma nacionalismo cultural en el ámbito oficial de Galicia. Los hechos lo demuestran, junto con el lenguaje, aunque a muchos de los que respaldan estas políticas les parezca que ellos no son nacionalistas, cuando actúan como tales con mayor o menor grado de intensidad.

JM: Me cuesta pensar que no se pueda separar nacionalismo con fomentar las distintas lenguas que hay en España, ¿es imposible el bilingüismo?

Gloria: Se puede fomentar el uso de las lenguas regionales de España sin restringir la libertad de elección de los ciudadanos a la hora de relacionarse con la Administración o recibir los servicios públicos. Nosotros partimos de la idea de que a lo sumo, los poderes públicos han de garantizar que cualquier persona que quiera utilizar el gallego, no se vea impedida de hacerlo, pero teniendo en cuenta que en el ámbito privado, no se puede obligar a otros ciudadanos a usarlo e incluso a entenderlo. En GB entendemos que el hecho de que una sociedad sea bilingüe en su conjunto, en absoluto supone que todos sus miembros hayan de ser bilingües, porque eso es una falacia de división. El problema surge cuando “fomentar” se entiende como, de facto, forzar a usar una lengua a quien prefiere utilizar otra, y hay muchas maneras sibilinas de hacerlo, sobre todo cuando uno maneja presupuesto público y subvenciones. Los poderes públicos no pueden dar a entender que es mejor moralmente utilizar una lengua u otra, ni están legitimados para poner a los ciudadanos al servicio de la conservación o mayor uso de una determinada lengua. Esta es nuestra forma de entender el bilingüismo y la igualdad de derechos lingüísticos, y es la que se aplica en otras democracias, en cuyos modelos basamos nuestras propuestas.

JM: Eso que os pasa en Galicia ahora esta pasando en Valencia y Baleares ¿no?

Gloria: Pues con matices, y al albur de los cambios de gobierno, sí. Lo cierto es que todas las políticas que se están aplicando beben de las mismas bases ideológicas. De hecho, la LNL gallega de 1983 es un calco, adaptado, de la LNL catalana, y las demás LNL de otras comunidades adolecen del mismo problema: identificar a toda la comunidad política con una determinada lengua, a la que se califica como “propia”, primero del territorio, lo cual es absurdo (este término proviene del nacionalismo catalán), y el TC ha matizado que significa el calificativo de “propia”; para luego hablar de lengua propia del “pueblo” que, como comunidad política, constituye el conjunto de ciudadanos españoles residentes en la CCAA correspondiente. Las bases filosóficas e ideológicas son las mismas, el fin es el mismo, y solo hay diferencia en los “tiempos” y en los vaivenes en función de los cambios de gobiernos autonómicos.

JM: Explícame más lo de ”lengua propia’, las otras serán impropias ¿no?

Gloria: Bueno, ahí está parte del problema, en la manipulación del lenguaje. El término “lengua propia” puede ser utilizado para justificar cualquier política que restrinja el uso de cualquier otra lengua “no propia”. Sobre todo cuando se habla de “lengua propia de un territorio”, expresión que en GB rechazamos por sus implicaciones y su intencionalidad. Las piedras no tienen lengua, las personas tenemos lengua o lenguas, y somos las personas las que que decidimos qué lengua asumimos como propia, y en este ámbito nada tiene que decir los poderes públicos. La lengua propia de muchos gallegos es el español, les guste o no a los poderes públicos o a sus representantes: esto queda fuera de su ámbito de intervención. Y dado que una parte de los gallegos asumimos como propia una lengua,  otra parte otra y puede que otra parte asuma como propias las dos, pues ambas deben ser oficiales, los poderes públicos mantener su neutralidad en la opción que prefieran los ciudadanos en cada momento y nada más. En este sentido nos gusta lo que se expresa, si no recuerdo mal, en el art. 4 de la Declaración de los Derechos Culturales de Friburgo.

JM: Pero, ¿qué dijo el TC de la lengua propia?

Gloria: No quisiera pecar de falta de rigor, y mi memoria es limitada; pero creo recordar que una de las cosas que dijo es que el hecho de que, por ejemplo, el gallego sea lengua “propia” de Galicia ha de entenderse como que es “privativa” de esa CCAA, por contraste con el castellano (el TC usa este término) que se habla en toda España. Otra cosa es que luego el TC justifique, sobre todo en la enseñanza, que los poderes públicos puedan determinar el grado en el que la Administración utiliza cada una de las lenguas oficiales en la prestación de los servicios públicos, pero esta es otra cuestión. De hecho, el término “lengua propia”, por “iniciativa” de los nacionalistas catalanes, también figura en la denominada Declaración Universal de los derechos Lingüísticos, aunque, si se lee con atención, se concluye que el español es lengua propia de cualquier parte de España, sobre todo cuando hace la distinción entre “comunidades lingüísticas” (que están en su “propio territorio”) de “grupos lingüísticos”, en referencia a grupos de exiliados, refugiados, inmigrantes, etc. Nosotros preferiríamos que desapareciese el término “lengua propia” de cualquier norma jurídica, y menos si se vincula a un territorio (salvo que sea para expresar el hecho de que se generó en ese territorio, con toda la ambigüedad “territorial” que esto representa, y ya no digamos cuando nos encontramos con casos como los del francés en Quebec).

JM: ¿Qué modelo lingüístico propone GB?

Gloria: Pues el que se deduce de esta conversación y el que figura desde su fundación: En la enseñanza han de poder elegir los padres de los menores la lengua en la que les es impartida a sus hijos, sin descartar que haya una parte que prefieran recibirla de manera que se usen ambas lenguas como vehiculares. Un modelo de tres vías, a expensas de que exista una demanda umbral para poder ejercer la opción preferida. En el resto de los ámbitos, derecho del ciudadano a que la Administración se relacione con ellos en la lengua oficial que los ciudadanos prefieran. Esto implica que todas las señalizaciones e informaciones dependientes de los poderes públicos estén disponibles en ambas lenguas oficiales. En el campo de la toponimia, tal y como ocurre en todos los demás países, que sean oficiales en un territorio los topónimos en cualquiera de las lenguas oficiales en el territorio.

JM: Gracias Gloria, anda que no nos queda para llegar a normalizar esto tan normal. Un beso.

Gloria: De nada. Un saludo.

Fuente: AZPeriodistas. Leer artículo original aquí: "Gloria Lago: “Somos las personas las que que decidimos qué lengua asumimos como propia”

Gloria Lago: “Somos las personas las que que decidimos qué lengua asumimos como propia”
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