Jueves. 23.11.2017 |
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CONTAMINACIÓN ATMOSFÉRICA CONSTANTE EN LA CAPITAL

Año negro para Ciudad de México: en 2017, solo ha disfrutado de 9 días sin polución

Año negro para Ciudad de México: en 2017, solo ha disfrutado de 9 días sin polución

Mañana otra vez hay No Circula. La contingencia ambiental sigue. Los autos con engomado verde, holograma 1 y terminación de placa 1 y 2 están restringidos. Bernardo Baranda, director para Latinoamérica del Instituto de Políticas para el Transporte y el Desarrollo (ITDP por sus siglas en inglés), destacó que la época del año, la ola de calor, la sequedad y una serie de fenómenos químicos y meteorológicos influyen para desencadenar las contingencias. Sin embargo, destacó, todo esto se agudiza  por las fuentes móviles, en este caso, por los vehículos que circulan por la Zona Metropolitana del Valle de México.

Ciudad de México, 17 de mayo (SinEmbargo).– Han transcurrido 136 días de 2017 y sólo nueve han sido “limpios” en la Ciudad de México y su área metropolitana, según el propio Sistema de Monitoreo Atmosférico de la capital. Hoy se mantuvo la Contingencia Fase I, la primera del año, decretada el lunes. Pero, ¿qué están haciendo las autoridades para mitigar el problema? Expertos en materia aseguran que casi nada.

A lo largo de 2016, el Valle de México sufrió una decena de contingencias. Mayo fue el mes más afectado con seis. En abril, julio y agosto hubo una por mes, la última ocurrió el 11 del octavo mes del año, debido a un “incremento extraordinario” de contaminantes, tal como informó la Comisión Ambiental de la Megalópolis (CAMe) en su momento.

Pero las cosas parecen no mejorar este año.

De acuerdo con el Sistema local, a lo largo de 2017, la Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM) ha tenido 34 días con concentración máxima de ozono (O3), 25 con partículas PM10, 85 con PM2.5 y todos los días con 135 con dióxido de nitrógeno (NO2), dióxido de azufre (SO2) y monóxido de carbono (CO).

¿Qué significa esto? El exceso de ozono en el aire, por ejemplo, puede causar problemas respiratorios, asma, reducir la función pulmonar y originar enfermedades pulmonares. Las partículas PM10, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), pueden causar cardiopatías, neumopatías e incluso cáncer.

El dióxido de nitrógeno, según el mismo organismo, puede aumentar los síntomas de bronquitis en niños asmáticos, además de provocar disminución del desarrollo de la función pulmonar. El dióxido de azufre es capaz de afectar al sistema respiratorio, las funciones pulmonares y causar irritación ocular.

El monóxido de carbono es un gas inodoro e incoloro altamente tóxico, es emitido principalmente durante la quema de combustibles o de cualquier material orgánico cuando se realiza en un espacio con una cantidad de oxígeno limitada. Su presencia en en altas concentraciones el aire –de acuerdo con la Secretaría de Medio Ambiente local (Sedema)– es fatal para el ser humano.

Falta transporte público

En entrevista para SinEmbargo, especialistas en temas de contaminación coincidieron en que uno de los principales factores que disparan la contaminación son los automóviles privados y el transporte en general.

Aunque Bernardo Baranda, director para Latinoamérica del Instituto de Políticas para el Transporte y el Desarrollo (ITDP por sus siglas en inglés), señaló que la época del año, la ola de calor, la sequedad y una serie de fenómenos químicos y meteorológicos influyen para desencadenar las contingencias, subrayó que éstas se originan en su mayoría por las fuentes móviles, en este caso, por los vehículos que circulan por la ZMVM.

Cabe mencionar que en 1990, el parque vehicular no llegaba a los dos millones de automóviles y a la fecha se estima que hay alrededor de 5.5. millones, de acuerdo con datos de la Secretaría de Movilidad capitalina.

Al respecto, Xavier Treviño, quien cuenta con preparación académica en Estudios Urbanos por el El Colegio de México (Colmex) y funge como director de Céntrico, organización especialista en movilidad urbana sustentable, indicó: “Lo importante es remarcar que aquí el tema es el uso del auto, lo que genera las contingencias es el uso del auto. No hay duda de que la cantidad de autos y cómo se usan disparan las contingencias”.

Paloma Neumann, campañista de Megaciudades en Greenpeace México, también coincidió en que el uso desmedido del automóvil ha provocado que la zona metropolitana se encuentre en una nube de contaminantes con mayor frecuencia cada vez y acusó que en el área se ha favorecido la infraestructura para incentivar su uso, mientras se ha descuidado el transporte público.

La activista criticó que la oferta de transporte público es “de pésima calidad, inhumana y humillante, la gente va completamente apretada, asfixiándose y en el Estado de México están peor”. Por ello, tanto Baranda, como Neumann y Treviño aseguraron que una solución a largo plazo para disipar las contingencias y brindar mayor calidad de vida a los habitantes de la urbe, es la implementación y mejora en el transporte masivo.

Aunado a ello, Baranda urgió a los Gobiernos –principalmente a los que componen la CAMe– a incentivar el uso de tecnologías más limpias, a utilizar menos combustibles fósiles, a proveer mejores combustibles y a ofrecer procesos de verificación más estrictos y ágiles, libres de corrupción.

Responsabilidad compartida

Baranda subrayó que las autoridades deben tener una visión metropolitana y megalopolitana para mitigar la contaminación. Asimismo, reconoció que se trata de una responsabilidad compartida entre sociedad y Gobierno

Por ello, hizo un llamado a los habitantes de la zona del país, a fin de adoptar consciencia “de que al ser parte del problema, también somos parte de la solución. No debemos dejarle toda la responsabilidad al Gobierno, yo creo que también los ciudadanos podemos organizarnos, en la medida de lo posible, por ejemplo, con menor uso del auto y con apostarle a la bicicleta y al transporte público”.

Finalmente, Xavier Treviño remarcó que para solucionar la problemática se requiere una coordinación entre la capital, el Estado de México, Morelos, Puebla, Hidalgo y Tlaxcala, que integran la megalópolis del centro del país, a fin de homologar programas como Hoy No Circula y la verificación y se evite la corrupción.

“Si no hay controles anticorrupción, es poco creíble. Ahí está el truco de cómo armar algo megalopolitano. El tema es homologarlo en la práctica. Si no hay una verificación homologada dentro de los estados, entonces no es creíble que los motores estén en buenas condiciones y que el engomado que tienen sea el correcto”, dijo.

Fuente: sinembargo.mx. Leer artículo original aquí: "La megalópolis respira mugre: en 2017, sólo 9 días limpios; y no se ve la solución, dicen especialistas".

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