Jueves. 23.11.2017 |
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La industria de la pornografía en el mundo: su consumo y el dinero que mueve

"Actrices y actores porno mueren todo el tiempo de SIDA, de sobredosis de drogas, a causa de suicidios, etc. Por favor, dejen de mirar pornografía”, Jennifer Case, ex actriz porno.

La industria de la pornografía en el mundo: su consumo y el dinero que mueve

Las estadísticas más curiosas y preocupantes del porno, un negocio de cifras astronómicas que se ha instalado en el seno de una sociedad que ha convertido el sexo en oscuro objeto de deseo.

Presentación abierta y cruda del sexo que busca producir excitación”, con estas palabras define la RAE el término ‘pornografía’, que tiene su origen en las palabras griegas pórnē, ‘prostituta’; gráphein, ‘grabar, escribir, ilustrar’; y el sufijo –ía, ‘estado de, propiedad de, lugar de’. Es decir que el significado de pornografía vendría a ser el de “descripción o ilustración de las prostitutas o de la prostitución”.

Si se considera que la pornografía es un negocio que mueve cifras astronómicas, que su consumo está extendido por todo el mundo como una auténtica pandemia que genera gran cantidad de adicciones, y que supone una degradación de la condición de la mujer, cuando no maltrato psíquico e incluso físico, como sucede también en el mundo de la prostitución, podemos hacernos una idea de que la sociedad tiene ante sí uno de los grandes y más complicados problemas a resolver.

Dicho esto, una primera reflexión que se puede hacer es en qué forma se ha llegado a extender el consumo del porno en el mundo y el dinero que mueve. Así, con este artículo iniciamos un especial informativo sobre la pornografía que también mostrará la relación entre porno y prostitución; sus consecuencias en diferentes ámbitos de la sociedad; y las claves para poder afrontar esta lacra de una sociedad que ha convertido el sexo en oscuro objeto de deseo.

A modo de introducción

Cabe recordar que la pornografía y las representaciones eróticas se remontan a la antigüedad de la civilización, aunque el concepto moderno de la pornografía que prevalece en nuestros días se define a partir de la comercialización masiva de material erótico en el siglo XIX, cuando abandona un supuesto carácter erótico-artístico y aumenta su distribución a partir de la producción en masa que definió la Segunda Revolución Industrial.

Sin embargo, es a partir de la revolución sexual de los años setenta, la también llamada liberación sexual, cuando la pornografía moderna hace acto de presencia dentro de la sociedad presentándola como algo positivo.

En todo este tiempo reciente se ha producido un auténtico boom que ha tenido diferentes vehículos de difusión de la pornografía: desde las primeras cintas eróticas de perfil bajo, pasando después por las sexualmente explícitas, las cintas Beta y VHS, y el aumento de cines donde se proyectaban películas porno, hasta la irrupción del DVD y la propagación masiva propia de internet.

Es precisamente a partir de su espectacular epidemia en la red, en gran medida de difusión gratuita, cuando se ha traducido en un producto más para el consumo de masas.

Estadísticas preocupantes: su extensión…

Pero, ¿en qué medida se ha expandido el consumo de pornografía por todo el mundo? Responder a esta pregunta no es tarea fácil porque, aunque está esparcido por toda la red, el tamaño real de la industria del porno es un misterio.

De hecho, no existe un registro oficial y apenas se cuenta con estudios socioeconómicos que midan de forma fiable su alcance. Un modo de hacernos una idea del consumo global que se hace de la pornografía es mostrar las estadísticas de algunos de esos estudios.

Así, por ejemplo, Online MBA publicó en 2010 una infografía con algunas de “las estadísticas sobre la pornografía en Internet”, con datos sobre su difusión, que exponemos a continuación, y sobre el dinero que mueve, que tratamos más adelante.

Como se puede observar a la derecha de esta información, “El 12% de los sitios web en Internet son pornográficos, lo que equivale a 24.644.172 sitios”. Y cada segundo que pasa alrededor de “28.258 usuarios de Internet están viendo porno”.

En el punto tres se destaca que “40 millones de americanos son visitantes regulares de sitios porno”. Además, según Online MBA, “uno de cada tres espectadores porno son mujeres”, y “el 70% de los hombres de 18-24 años visitan sitios pornográficos en un mes típico”.

Otras de las cifras que llaman la atención son que “2.500 millones de emails por día son pornográficos. Esto es el 8% de todos los correos electrónicos”. O que “el 25% de todas las solicitudes de motores de búsqueda están relacionadas con la pornografía, es decir 68 millones al día”, tal como se ve en el punto sexto. De hecho, “el 35% de todas las descargas de Internet son pornográficas”, aseguran en el siete.

En el octavo punto destacan el “top de los términos de búsqueda pornográfica (en millones): sexo 75; citas adultas 30; pornografía 23”. Y en el décimo que “el 34% de los usuarios de Internet han experimentado exposición indeseada a la pornografía ya sea a través de anuncios emergentes, enlaces mal dirigidos o correos electrónicos”.

Otra cuestión muy preocupante de las estadísticas sobre el porno en el mismo punto es que “cada día hay 116.000 búsquedas de ‘pornografía infantil’”. O que “la edad media en que un niño empieza a ver por primera vez porno en línea es 11 años”, como afirman en el punto 12.

La adicción a visitar webs porno no se practica solo en la intimidad de los hogares. De hecho, “el 20% de los hombres admiten ver porno en el trabajo. La visita media porno dura 6 minutos y 29 segundos”, citan en el punto 13.

Por otra parte, un estudio de Pornhub, el portal porno más importante del mundo, viene a constatar que, actualmente, nos encontramos ante una sociedad enferma de porno.

En ‘Pornhub’s 2015 Year in Review’ se afirma que en 2015 recibieron en su web más de 21.000 millones de visitas y que, en la lista de los 20 países que más porno consumen, Estados Unidos lidera el ranking y España ocupa el puesto 13. La media global del tiempo que dedicaron por visita los internautas de los veinte países analizados fue de 9 minutos y 20 segundos.

Además, el “top 10” de los países con más páginas porno vistas per cápita lo lidera Estados Unidos (191 páginas), seguido de Reino Unido (168) y Canadá (165), entre otros.

Otra de las curiosidades, hasta cierto punto enfermiza, que muestra ese estudio es la de las palabras más usadas por los consumidores de pornografía en internet: “lesbiana”, “adolescente”, “madrastra”, “cartoon”, “mamá”, “masaje”, “negra”, “hentai”, “anal”, “trío”, “madrasta e hijo”, “gang bang” o “crempie”.

En cuanto a los internautas españoles que buscan porno en internet, sus expresiones preferidas son “maduras” y “adolescentes”, mientras la búsqueda de “hentai” crece casi un 700% y la de “intercambio de parejas” casi un 400%. Entre las diez primeras entradas también están “mamá”, “squirt” o “anal”.

Otro estudio, reflejado en una información publicada por la Universidad de Navarra (UNAV) en julio-septiembre de 2015, habla de que “en la actualidad existen más de 500 millones de páginas web de acceso a material pornográfico”.

Al mismo tiempo, “se calcula que en Estados Unidos unos tres millones de usuarios pagan, de media, sesenta dólares mensuales por la pornografía que consumen”.

En ese estudio, “La batalla de la pornografia en la cultura actual”, del Instituto Panamericano de Alta Dirección de Empresa de la Universidad Panamericana (IPADE), a partir de un artículo de Jaime Nubiola, profesor de filosofía en la misma UNAV, este hacía mención a que “en un reciente reportaje acerca de Google me llamaba la atención que reciben 150 millones de consultas diarias desde más de 100 países y que el tema por el que más se interesa la gente de todos esos países es el sexo. Si se busca ‘sex’ en Google proporciona en 0,08 segundos la friolera de 285 millones de resultados. Estos datos circunstanciales hacen pensar que la pornografía está mucho más difundida de lo que la torre de marfil académica tiende pudorosamente a pensar”.

…y el dinero que mueve

Por otra parte, volviendo a la infografía de Online MBA, “las estadísticas sobre la pornografía en Internet”, se pueden ver también algunas de las repercusiones económicas de la pornografía en internet.

Por ejemplo, en el punto 2 se destaca que “Cada segundo se está gastando en pornografía 3.075,64 dólares(2.901,54 euros). Y 28.258 usuarios de Internet están viendo porno”.

En el punto 4 se asegura que “en los Estados Unidos, el porno por Internet mueve unos 2.840 millones de dólares por año”, es decir unos 2.670 millones de euros. Además, “la industria en el mundo entero genera unos ingresos de 4.900 millones de dólares”, o sea 4.623 millones de euros.

Otros estudios barajan cifras diferentes, según los elementos que consideran dentro del dinero que mueve la industria del porno.

Así, uno de los pocos informes que existen sobre el impacto económico de la pornografía fue publicado por Adult Video News (AVN), una revista que cubre todas las novedades de la industria cinematográfica para adultos, y en ese informe se estimaba que las ventas de revistas, videos, renta de contenido y juguetes sexuales alcanzaron los seis mil millones de dólares en 2007 solo en Estados Unidos.

En el estudio de la UNAV mencionado anteriormente, además de destacar que “se calcula que en Estados Unidos unos tres millones de usuarios pagan, de media, sesenta dólares mensuales por la pornografía que consumen”, también se subraya que “como resultado, se estima que esta industria genera unos ingresos anuales de más de 2.500 millones de dólares solo en este país”.

Por otra parte, desde OficinaEmpleo.com se preguntan “¿Cuánto cobran los actores y actrices porno?”, y facilitan estos datos: la actriz porno Amarna Miller reveló en junio de 2015, en ‘Al rincón de pensar’, el programa de televisión de Antena 3 que presentaba Risto Mejide, que una actriz porno cobra en España unos 300 euros por escena, aunque la cantidad varía en función de la productora, del caché que tenga la actriz y del tipo de sexo que tenga que practicar.

Esa cantidad de dinero es sensiblemente inferior a la que cobra de media una actriz porno en Estados Unidos, que percibe entre 800 y 1.000 dólares (entre 700 y casi 900 euros) por escena.

Fuente: Forum Libertas. Ver artículo original aquí: "La pandemia de la pornografía en el mundo: su consumo y el dinero que mueve".

La industria de la pornografía en el mundo: su consumo y el dinero que mueve
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