Sábado. 21.07.2018 |
Instituto de Estrategia S.L.P.

EN EL 50 ANIVERSARIO DE SU SANGRIENTA GUERRA CIVIL, NIGERIA ESTÁ LUCHANDO POR EVITAR OTRA

¿Está Nigeria al borde de otra guerra civil?

Un simpatizante del líder Nnamdi Kanu sostiene una bandera de Biafra.
Un simpatizante del líder Nnamdi Kanu sostiene una bandera de Biafra.

La agitación actual  puede llevar a la guerra. Si los sudorientales no quieren quedarse, es necesario déjales ir. La fragmentación es un millón de veces mejor que la devastación de la guerra.

¿Está Nigeria al borde de otra guerra civil?

El 1 de agosto de 1966, después de los últimos intentos del poder por impedir la inminente guerra civil de Nigeria, el Teniente Coronel Odumegwu Ojukwu dijo que sólo una cosa haría que los rebeldes cesaran el fuego: "que la República de Nigeria se divida, y que todos los sureños del Norte sean repatriados al Sur y que los residentes norteños del Sur sean repatriados al Norte”.

El 30 de mayo de 1967, Ojukwu educado en Oxford declaró a Biafra un estado independiente en el sureste del país, en un intento por cumplir su sueño de una patria Igbo. El 6 de julio de 1967, estalló una guerra civil en Nigeria, que cobró más de un millón de vidas en sólo tres años.

Junio de 2017, una coalición de grupos del norte ha emitido un comunicado pidiendo que "todos los Igbo que actualmente residen en cualquier parte del norte de Nigeria se trasladen  en tres meses y todos los habitantes del norte que residen en el sur también".

Aunque estás dos declaraciones están separadas por 51 años, son sorprendentemente similares. Desde que la primera fue seguida por una guerra, existe una verdadera razón para preocuparse de que la segunda podría inducir a otra.

La conmemoración  la semana pasada del 50 aniversario de la guerra civil de Nigeria debería haber sido una oportunidad para que los nigerianos recordaran los males de la guerra y juraran no dejar que volviera a suceder algo similar. En su lugar, las voces de la secesión se intensificaron aún más.

Ahora, la juventud Igbo está lista para hacer cualquier cosa, incluyendo sacrificar sus vidas, para actualizar el sueño de un Biafra independiente. Alrededor de 150 de ellos ya murieron por esta causa entre agosto de 2015 y agosto de 2016. La serie de medidas militares contra activistas pro-Biafra fue un grave error de las autoridades, ya que ha generado racimos de jóvenes belicosos Igbo que quieren vengar la muerte de sus hermanos. Cualquiera que haya conocido físicamente a los apóstoles del líder secesionista Nnamdi Kanu, o que haya leído sus comentarios en línea, admitirá que muchos de ellos están llenos de rabia, una rabia que sólo puede ser aliviada por el propio gobierno.

Un referéndum sobre el sistema de gobierno es crucial, a pesar de que los recientes llamamientos al federalismo fiscal han venido de políticos que están más interesados ​​en acaparar la riqueza de la nación que de distribuirlos para el bien común.

La ausencia de una actitud  abierta al diálogo es sin duda la razón de la escalada de la agitación Biafra en los últimos dos años. Después de todo, Kanu, el rostro del movimiento secesionista, era poco conocido hasta octubre de 2015 cuando el gobierno de Muhammadu Buhari lo arrestó y posteriormente desobedeció las órdenes judiciales otorgándole libertad bajo fianza.

Finalmente fue liberado en abril de este año, pero gracias a esa detención ilegal, Kanu intercambió su libertad por un martirio inmerecido. Lo que debería haber sido una campaña inteligente para la autodeterminación se ha confiado a un hombre cuyo mensaje está motivado principalmente por la emoción y la agresión.

"La unidad de Nigeria no es negociable"

La pregunta más importante con respecto a la secesión de Biafra es, por supuesto, si la unidad de Nigeria es negociable. El presidente Buhari lo ha dicho varias veces, y su vicepresidente, ahora presidente en funciones, Yemi Osinbajo, lo ha reiterado: la unidad de Nigeria no es negociable. Según ellos, la secesión no está y nunca estará en la mesa de negociaciones.

El argumento superficial detrás de esta afirmación es que la Constitución de Nigeria es inequívoca en su exclusión de la secesión cuando declara en la Sección 2 (1) que "Nigeria es un estado soberano indivisible e indisoluble que se conoce con el nombre de la República Federal de Nigeria".

Pero Biafra no es un movimiento secesionista nuevo: es una idea de hace más de 50 años. Y, a pesar de las graves deficiencias de su actual líder, un movimiento de 50 años no puede ser disipado a través de una ola de autoritarismo, encerrando al líder o blandiendo la Constitución. El gobierno nigeriano debe encontrar una solución agradable, realista y práctica a este problema.

En su novena sección, la misma Constitución prevé un diálogo sobre la posibilidad de modificar la indisolubilidad de Nigeria. Pero para que esta enmienda entre en vigor, no menos de dos tercios de la mayoría de los legisladores estatales y federales deben apoyar el movimiento. Así que, en lugar de decir un "no" a Biafra,  Buhari y Osinbajo deben recordar a los secesionistas lo que deben hacer: hacer lobby en la legislatura. 

Un referéndum sobre el gobierno interno

Nigeria necesita un referéndum de manera urgente. Hay una frustración pública palpable con una estructura de gobierno que asigna la gran parte de las ganancias del país al gobierno mientras que deja a los estados  pelearse por las migajas. Un referéndum sobre el sistema de gobierno interno es crucial, a pesar de que los recientes llamamientos al federalismo fiscal han venido de políticos que están más interesados ​​en acaparar la riqueza de la nación que de redistribuirla para el bien común.

Ahora es el momento de tomar la decisión ante el tribunal público. Algunos pueden criticar la democracia directa como la "tiranía de la mayoría", pero no hay otra opción para un estado nigeriano donde la tiranía de la minoría gobernante es monumental.

Ni la historia ni la moneda están del lado de Biafra. Sólo dos movimientos secesionistas han tenido éxito en África: Eritrea se separó de Etiopía después de 30 años de guerra, y Sudán del Sur se independizó el año 2011 después de 22 años de guerra - este último sigue tan desgarrado por la guerra como antes de su independencia. Aquí está la lección para los agitadores de Biafra: la secesión de Nigeria no resolverá sus problemas a menos que vaya acompañada de un liderazgo concienzudo.

Nigeria, por su parte, debe retroceder 50 años para sacar sus propias lecciones: Este tipo de agitación puede llevar a la guerra. Si los sudorientales no quieren quedarse, es necesario déjales ir. La fragmentación es un millón de veces mejor que la devastación de la guerra.

Texto de Fisayo Soyombo, editor pionero del diario online TheCable.

Fuente: Al Jazeera. Leer artículo original en: Is Nigeria on the brink of another civil war?”

¿Está Nigeria al borde de otra guerra civil?
Comentarios