Domingo. 25.08.2019 |
Instituto de Estrategia S.L.P.

ANÁLISIS | El peligroso juego de la guerra en el espacio

Las grandes potencias cada día aumentan sus presupuestos para entrar en la carrera por el espacio. Algunos expertos, sin embargo, aseguran que, entre otros peligros, las armas antisatélites deben ser prohibidas por el riesgo que representan para la Estación Espacial Internacional.

 

ANÁLISIS | El peligroso juego de la guerra en el espacio

La carrera por construir armas para la defensa espacial es una realidad. India demostró hace unos meses su potencial al anunciar que se había convertido en una “superpotencia espacial”, después de que sus fuerzas militares destruyeran con un misil un satélite de órbita baja en el espacio. Francia, por su parte, reveló que planea desarrollar armas láser antisatélite para cerrar la brecha con sus rivales que están desarrollando esta clase de tecnologías para utilizar en el espacio. 

La ministra de defensa de Francia, Florence Parly, aseguró: "Nos reservamos el derecho y los medios para poder responder. Eso podría implicar el uso de láseres desplegados desde nuestros satélites o desde nanosatélites de patrulla". Y es que el espacio se ha convertido en un campo de confrontación entre naciones en los que se ven estrategias como las que se ven la Tierra: Espionaje, interferencia y ataques cibernéticos. 

De hecho, Estados Unidos, China y Rusia están comprometidas desde hace varios años en una carrera por el dominio del espacio. Actualmente se estima que unos 2.000 satélites activos orbitan la Tierra, principalmente para retransmitir comunicaciones comerciales y militares, pero también para seguir el tiempo y espiar. "Es un área en la que Francia se ha quedado atrás. Pero nos pondremos al día", prometió la funcionaria francesa. 

Y es que el presidente Emmanuel Macron anunció a mediados de mes la creación en septiembre de un comando dedicado al espacio para hacer frente a las nuevas amenazas a los intereses de su país en órbita. "Reforzaremos nuestro conocimiento de la situación espacial, protegeremos mejor nuestros satélites, inclusive de manera activa", señaló el jefe de Estado, y puntualizó que "serán decididas nuevas inversiones indispensables".

Para hacer todo esto posible, Parly anunció que se invertirán 700 millones de euros adicionales para la defensa espacial de aquí a 2025. Esta cantidad de dinero "se añaden a los 3.600 millones de euros ya previstos para la renovación completa de nuestras capacidades satelitales", detalló Parly en un discurso en la base aérea de Lyon-Mont Verdun. 

 

¿Un riesgo para todos?

No todos ven con buenos ojos la carrera por el espacio. Tanto es así que el director de la agencia espacial rusa Roscosmos, Dmitri Rogozin, afirmó que los ensayos de las armas antisatélites deben ser prohibidos por el riesgo que suponen para la Estación Espacial Internacional y las misiones espaciales, entre otras cuestiones.

Por eso en las próximas semanas iniciará diálogos a nivel internacional para prohibir legalmente los ensayos de armas antisatélites que conduzcan "a la destrucción de naves espaciales que llena de basura las órbitas bajas", señaló Rogozin, citado por la agencia Tass. "Si las cosas marchan como ahora, todos comenzarán a disparar y destruir sus satélites, y luego estos fragmentos pueden destruir la Estación Espacial Internacional. Así las cosas no pueden seguir", agregó. 

No es la primera vez que Rusia se opone a este tipo de ensayos, aunque también los ha realizado, al igual que EE.UU., China y la India. A finales del pasado mayo Roscosmos alertó que la probabilidad de un impacto de basura especial contra la Estación Espacial Internacional (EEI) se incrementó en un 5 por ciento tras el ensayo realizado por la India de un misil antisatélite pocos días antes, prueba criticada también por la NASA.

Según el director del Instituto de Astronomía de la Academia de Ciencias de Rusia, Borís Shustov, la cantidad de basura espacial generada por diversos factores podría alcanzar el umbral del "síndrome de Kessler", que imposibilitaría la realización de vuelos espaciales. El "síndrome de Kessler" es una especie de efecto dominó, en el que la basura espacial choca entre sí, generando un mayor número de pequeños fragmentos que ponen en alto riesgo las misiones espaciales. 

En la actualidad el Sistema de Control del Espacio ha catalogado más de 50.000 objetos ubicados en diversas órbitas, cuya masa total ascendería a las 7.200 toneladas.

Fuente: El Espectador

ANÁLISIS | El peligroso juego de la guerra en el espacio
Comentarios