Sábado. 23.02.2019 |
Instituto de Estrategia S.L.P.

Doce indicios revelan la estrategia que tiene Japón para recuperar su imperio

Doce indicios revelan la estrategia que tiene Japón para recuperar su imperio

1. Reforma constitucional 

Como consecuencia de la escalada de tensiones entre Japón y Corea del Norte en junio del 2017, el primer ministro Shinzo Abe prometió una reforma constitucional para modificar el artículo IX de la Constitución de 1947. Este artículo expone que Japón no tendrá fuerzas de tierra, mar o aire así como ningún otro potencial bélico. Es decir, afirma que el derecho a beligerancia del Estado japonés no será reconocido y confía su defensa a los Estados Unidos. Hecha la ley, hecha la trampa, sin embargo. Existe una especie de policía militar reforzada, las Fuerzas de Autodefensa. Hay que recordar que la Constitución se redacta desprendido de la derrota de la II Guerra Mundial, a la que Japón se sumó con el ataque por sorpresa de la base norteamericana de Pearl Harbor en 1941.

 

2. Shinzo Abe, reforzado

Pesar a perder seis escaños en las elecciones generales de octubre de 2017, el porcentaje de votos a favor del primer ministro Abe aumenta. El partido del gobierno mantuvo los dos tercios de los escaños necesarios para hacer la reforma constitucional. En una encuesta del Yomiuri Shimbun, principal diario conservador y el más vendido del país, el primer ministro sale reforzado.

 

3. "Yankees go hombre"

Como consecuencia de los accidentes con/de militares norteamericanos en la Prefectura de Okinawa, donde se encuentra una de las principales bases militares de los EE.UU. en el país, la población y las autoridades regionales insisten al gobierno japonés que analice la necesidad de mantener estas instalaciones, una forma educada de pedirles que se marchen. Como consecuencia de las quejas de Japón, la administración Trump se ha comprometido a trasladar la base de Okinawa entre 2024 y 2029, decisión que explicita los acuerdos ya firmados por Obama y Abe en 2013.

 

4. Alianzas políticas

Japón ha enviado delegaciones a Indonesia y Myanmar para reforzar los vínculos históricos con políticas de cooperación sobre infraestructuras. Las relaciones diplomáticas con Filipinas también pasan por su mejor momento gracias a un acuerdo bilateral de cooperación para dotar las Filipinas de tecnologías de la información y comunicación. Con Vietnam, las cámaras bajas de ambos países han establecido una alianza para trabajar en acuerdos. A pesar de las tensiones militares con China, y para rebajarlas, desde el gobierno japonés se quiere impulsar la "diplomacia del fútbol", a raíz del 40º aniversario del acuerdo de amistad y paz entre ambos países.

 

5. Expansión comercial

A principios de este año, Shinzo Abe ha lanzado una campaña diplomática. Ha visitado Bulgaria, Rumania, Estonia, Letonia y Lituania, donde ha cerrado acuerdos comerciales. Compañías como Toyota, Honda, Hitachi o Mazda han firmado pactos por todo el mundo consolidando su presencia internacional. Kawasaki, por ejemplo, podría cerrar un importante contrato con el metro de Nueva York. A nivel macroeconómico, por primera vez en siete meses ha habido una mejora económica en el consumo privado y el empleo, que se ha visto reflejada en la bolsa de Tokio, donde el Nikkei, ha superado los 23.500 puntos, cifra que no se conseguía desde septiembre de 1991.

 

6. Expansión de las áreas de influencia

Desde 2015, la esfera de influencia japonesa ha crecido. Corea del Sur, India, China, Vietnam, Laos, Filipinas, Tailandia, Camboya, Malasia, Rusia, Indonesia, Estados Unidos, Canadá, México, Perú, Chile, Papúa Nueva Guinea, Australia y Nueva Zelanda son países con estrechos vínculos con Japón. Sin pasar por alto las rivalidades entre China, Corea del Sur y Japón, las relaciones diplomáticas no se han resquebrajado. Este 2018, la Unión Europea será un nuevo punto de expansión de los intereses japoneses.

 

7. Alianzas militares

La crisis norcoreana ha servido para que la administración Abe haya consolidado importantes alianzas militares con Canadá, Australia y los Estados Unidos, que son sus principales aliados contra la amenaza norcoreana. Por otra parte, también colabora con la India en tareas de formación de defensa costera y ha cerrado un acuerdo con los países bálticos para condenar las pruebas nucleares de Corea del Norte. A pesar de las tensiones diplomáticas con Corea del Sur, la amenaza norcoreana ha estrechado sus vínculos.

 

8. El "JS Izumo" (DDH-183)

En el 2015, el Ministerio de Defensa botó el destructor portahelicópteros JS Izumo, el mayor barco de guerra hecho en el Japón desde la II Guerra. De hecho, es el segundo barco que lleva este nombre. El primero sirvió casi cincuenta años en varias guerras hasta ser hundido en 1945 por los norteamericanos. A pesar de ser creado por el transporte de tropas y emergencia, en diciembre del 2017 el gobierno planteó transformarlo en un portaaviones. Socialmente, con este fuselaje pasa como en la II Guerra con el acorazado Yamato, una bestia de 72.800 toneladas de registro y 2.500 tripulantes, que los japoneses, por el simple hecho de tenerlo, confiaban en que vencería cualquier enemigo. Para hundirlo, el 7 de abril de 1945, hicieron falta 386 aviones y el impacto directo de ocho bombas y debe torpedos.

 

9. Reivindicaciones territoriales

Actualmente Japón mantiene dos reivindicaciones territoriales importantes, una en el sur con China, y una en el norte con Rusia. La primera disputa empieza en 1895 cuando Japón se anexionó administrativamente las islas Senkaku o Diaoyu. Desde 1972, cuando los EE.UU. se retiraron de las islas, China las reclama como suyas y Japón también. En el segundo caso, la disputa empieza en 1945, cuando Rusia se anexiona las Islas Kurils en una ofensiva militar poco antes de acabar la Segunda Guerra Mundial. Actualmente, Japón sólo reclama cuatro de las islas, pero en estas últimas semanas, la instalación de unos misiles rusos en la zona ha tensado las negociaciones entre ambos países, que ya van para 18 meses. Las condiciones que ponen las delegaciones niponas son cada vez más estrictas en ambos casos.

 

10. Juegos Olímpicos Tokio 2020

Con el mismo espíritu que los Juegos de Tokio de 1964, los del 2020 tienen que proyectar Japón por todo el mundo. El logotipo oficial de los JJ. OO. representa la más alta tradición japonesa, tanto por el color azul como por el estilo del patrón a cuadros propio del Periodo Edo, considerada la época dorada del imperio japonés.

 

11. Visitas al Santuario Yasukuni

Según la tradición Sintoísta, el Santuario Yasukuni, "santuario de un pueblo pacífico", es el lugar donde descansan y habitan los espíritus de todos aquellos soldados que han muerto por Japón desde 1867. Aunque entre estos muertos se encuentran catorce criminales de guerra, también figuran los altos mandos militares japoneses de la II Guerra. En el 2006, después de años de hacerlo de forma privada, el primer ministro Junichiro Koizumi visitó el santuario oficialmente para expresar su respeto a los caídos. En el 2013, Abe fue a rogar como primer ministro. En el 2016 peregrinaron allí la ministro de Defensa y otros altos funcionarios. En el 2017 el primer ministro destinó una importante aportación económica al santuario.

 

12. Viejas tradiciones

El Primer Ministro visitó al principio de 2018 el Gran Santuario de Ise, el más sagrado del Sintoísmo, una de las religiones mayoritarias de Japón. En el 2016 lo visitó antes de acudir a una reunión del G7. Estas visitas no son poco polémicas, porque desde sectores de la oposición señalan que incumplen la Constitución, al parecer que se quiere dar al Sintoísmo el peso de una religión oficial.

Fuente: El Nacional.

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