Domingo. 15.12.2019 |
Instituto de Estrategia S.L.P.

China desmiente la existencia de una represión contra su minoría musulmana

Beijing criticó duramente las revelaciones del New York Times, basadas en documentos filtrados, acerca de la política de detenciones masivas que estaría llevando a cabo en el Xijiang. “Por su propio bien”, centenares de miles de uigures se encontrarían privados de libertad en centros de reeducación.

China desmiente la existencia de una represión contra su minoría musulmana

Con la orden de “llevarse a todos los que deben ser llevados”. Con el fin de ponerlos bajo una especie de cuarentena ante el “virus” del islam radical. Para erradicarlos “antes de que la enfermedad degenere”. Son este tipo de fórmulas las que aparecen en la investigación de ‘The New York Times’ (NYT), publicada el 16 de noviembre. El periódico estadounidense tuvo acceso a más de 400 páginas repartidas en 24 documentos confidenciales, cuyo uso parecía destinado a oficiales del Partido Comunista de China (PCC).

Una parte de estos insumos filtrados corresponde a una guía tipo ‘pregunta-respuesta’ concebida para atender a los familiares de los detenidos. Las autoridades se preocupan en particular por la reacción de los jóvenes universitarios, quienes, al regresar de las lejanas regiones industrializadas donde estudian, encuentran a menudo sus casas vacías. Para evitar una posible escalada de violencia ante las frecuentes desapariciones inexplicables, los documentos recomiendan a las autoridades un “trato humano” hacia ellos, titubeantes de preocupación, y ofrecen claves para atenderlos:

Pregunta: ¿Dónde está mi familia?

Respuesta: “Están en una escuela de capacitación establecida por el Gobierno para recibir formación y estudio sistemáticos. Las condiciones de vida son muy buenas, no te preocupes. Los gastos de estudio y alimentación están cubiertos. Reciben 21 Yuan (3 dólares US) por día por comida, lo que significa que tienen un nivel de vida más alto que si estuvieran en casa ".

Pregunta: ¿Por qué mi familia participa en estos estudios?

Respuesta: “Debido a que estaban sujetos a una influencia perjudicial, en diferentes grados, por ideas de extremismo religioso y terrorismo violento ... Por la seguridad de todos, tienen que participar en este estudio concentrado.

En torno de la pregunta sobre por qué los miembros de la familia no pueden irse a casa de vacaciones, la guía menciona que el "estudio concentrado" no permite descansos y debe llevarse a cabo en aislamiento. "Si está infectado con un virus y se va a su casa durante el tratamiento puede infectar a sus suegros", dice una respuesta sugerida.

Pregunta: ¿Puede mi familia pedir permiso y venir a verme?

Respuesta: Debido a que este entrenamiento es muy estricto, como el entrenamiento militar que reciben los estudiantes antes de ingresar a la universidad. Es muy disciplinado y mientras están en estudio (los participantes) no pueden pedir tiempo libre. Si desea reunirse con ellos, podemos organizar una reunión mediante una videoconferencia.

 

Una política radical para impedir el “islam radical” y el “separatismo”

Esta es la mayor filtración de documentos oficiales del PCC en más de una década y concierne a la Provincia Autónoma del Xijiang y a la política que el presidente Xi Jinping ordenó implementar en ese territorio que queda a más de 2.000 kilómetros de la capital, Beijing.

Esta región, que tiene unos 20 millones de habitantes y cuya superficie equivale tres veces a la de Francia, alberga una amplia cantidad de minorías, pero la principal son los uigures, un pueblo de lengua túrquica que practica una versión propia del islam desde hace siglos.

A lo largo del siglo XX, se multiplicaron los deseos de mayor autonomía y las protestas contra el poder central por parte de este grupo. Unos movimientos que siempre fueron reprimidos, pero esta revelación del NYT viene comprobando que la estrategia de Beijing cambió de manera radical en los últimos años.  

Entre los elementos filtrados aparecen discursos de Xi Jinping destinados a los jefes locales del PCC, cuando este desempeñaba funciones en la cúpula dirigente del partido, antes de ascender como jefe del Estado. El detonante que convenció a Jinping de endurecer la represión en Xijiang habría sido el atentado de mayo de 2014 en la capital regional, Urumchi, perpetrado por extremistas, que mató a 31 personas.   

En las transcripciones publicadas por el NYT, el hombre fuerte del aparato comunista chino insta a los ejecutivos bajo sus ordenes a usar “sin piedad las herramientas de la dictadura” contra el "terrorismo, la infiltración y el separatismo".

Una importante filtración de documentos que serían “pura fabricación” según Beijín

El diario neoyorquino subraya de paso las divisiones internas que suscitó el radicalismo de Xi Jinping, a raíz de que varios líderes locales temieron que el agudizamiento de la represión alentara aún más a los movimientos disidentes a Beijing. Unas voces que habrían sido rápidamente purgadas a favor de Chen Quanguo, cercano de Xi Jinping y secretario del PCC de Xinjiang desde 2016.

Con el fin de responder a esta nueva doctrina, que se impuso a partir de 2015, los dirigentes locales implementaron entonces unos "programas de reeducación”. Unos centros cerrados donde centenares de miles de miembros de minorías estarían privados de libertad en lugares denunciados por algunos como unos “campos de concentración”. El cerco de las autoridades centrales sobre la región dificulta una estimación sobre cuántas personas estarían sujetas a esta reeducación forzosa a favor de los valores del PCC.

Los opositores en exilio, quienes denominan al Xijiang como Turquestán Oriental, afirman haber identificado 182 campos de concentración , 209 cárceles y 74 campos de trabajo” esparcidos en esa región.

El NYT recuerda también la obsesión Xi Jinping para mantener a toda costa la unidad de China. Traumatizado por el deleitamiento de la Unión Soviética que vivió en su calidad de joven ejecutivo del PCC, el actual dirigente entizó en discursos privados que el crecimiento económico no es suficiente para rechazar el “separatismo”. Llegaron después las diferentes crecidas del islamismo radical, desde los atentados de septiembre de 2001 hasta la proclamación del califato del autodenominado Estado Islámico, en 2014, a raíz de las cuales los dirigentes chinos tomaron lecciones. En el Xijiang, esta ‘ofensiva cultural’, que espera matar cualquier radicalismo, ha llevado a la destrucción de lugares de culto.

Este lunes 18 de noviembre, el embajador de China en Reino Unido, Liu Xiaoming, denunció el articulo del NYT como una “pura fabricación” que tendría como fin "manchar" la imagen del país, “no es la primera vez que el New York Times inventa una historia”, dijo. “No hay llamados campos de trabajo”, afirmó el diplomático, “lo que son lo que llamamos centros de formación profesional. Están allí para prevención del terrorismo (…) queremos darles – a los internados - las mejores oportunidades, esperando que no vayan a cometer un delito grave que termine en la cárcel”, agregó Liu Xiaoming.

Fuente: France24

 

 

China desmiente la existencia de una represión contra su minoría musulmana
Comentarios