Jueves. 14.12.2017 |
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Israel, entre su aliado español y sus simpatizantes independentistas

Reuven Rivlin, presidente de Israel.
Reuven Rivlin, presidente de Israel.

El presidente israelí, Reuven Rivlin, llega a España para una visita de Estado invitado por el rey tras la posición ambigua manifestada por el primer ministro Benjamin Netanyahu sobre el 'procés'

Israel, entre su aliado español y sus simpatizantes independentistas

«¿Por qué Israel no se pronuncia de forma rotunda sobre la crisis catalana?», se preguntaban algunos con diferentes deseos desde Madrid Barcelona hace unos días. La cancillería israelí emitió un comunicado el miércoles pasado, poco esclarecedor. Por eso, ahora sus preguntas podrían ser: «¿Por qué no se posiciona claramente a favor de la unidad de España?» o «¿Por qué no apoya la independencia de Cataluña?».

Se trata de una compleja cuestión, un laberinto diplomático, que bien podría explicarse con la vieja sentencia de Henry Kissinger: «Israel no tiene política exterior, sólo interior». Yendo un poco más allá de la habitual respuesta ( «No queremos meternos en una cuestión interna de otro país, como tampoco queremos que otros lo hagan en el nuestro»), Israel destaca la unión con España «por una estrecha, amistosa y larga relación basada en una herencia histórica común y valores democráticos compartidos».

«Israel espera que la crisis interna en España se resuelva rápido, de forma pacífica y a través de un amplio consenso nacional», fue la primera reacción oficial de Exteriores de cuyo titular es el jefe de Gobierno, Benjamín Netanyahu.

El comunicado surgió tras la petición explícita de España y ante la llegada del presidente israelí Reuven Rivlin hoy a Madrid en la primera visita de Estado presidencial desde 1992 (Haim Herzog). Su viaje responde a una invitación de Felipe VI. «Tenemos ya demasiados problemas en esta región con decenas de miles de misiles que apuntan a nuestras cabezas y atentados terroristas para entrometernos en asuntos de otros países», señalan fuentes israelíes a EL MUNDO. La posición fue tomada en última instancia por Netanyahu y no por Rivlin que como presidente ejerce una función básicamente simbólica y representativa.

En las últimas semanas, Israel ha recibido dos mensajes radicalmente opuestos: desde Madrid, y como se ha hecho con numerosos países, para que condene el desafío independentista; desde Barcelona para que apoye la proclamación de independencia, ya que para importantes sectores del secesionismo el pueblo judío e Israel siempre han sido referentes en la autodeterminación nacional.

El comunicado oficial de Israel no logró tapar sus dilemas. Quizá los insinúa.

Por un lado, Israel se siente obligado a apoyar a España, con la que mantiene una buena relación, aunque con altibajos desde que Felipe González y Simón Peres firmaron en 1986 el establecimiento de relaciones que intentaba cerrar el trauma de la expulsión de Sefarad. Además, el ejecutivo de Netanyahu (Likud) y el de Mariano Rajoy (PP) exhiben excelente sintonía. Como revelan fuentes de seguridad a este diario, el asesoramiento israelí en materia de Inteligencia ha ayudado a prevenir atentados yihadistas en España.

«Aunque no siempre su posición es cómoda para Israel, debe mostrar un rotundo apoyo a España ante el desafío independentista», aconseja el ex embajador en Madrid, Victor Harel. En las redes, españoles pro israelíes recuerdan que el partido radical de la CUP, clave en el procés, es pro palestino y aluden a que Anna Gabrielha pedido el boicot a Israel con declaraciones y camisetas en el Parlament.

Por otro lado, medios israelíes apuntan «la tradicional posición antiisraelí de España» reflejada en votaciones en organismos internacionales o apoyo financiero a ONG pro palestinas. O la actividad de movimientos a favor del boicot a Israel, como recientemente se plasmó con la cancelación de un ciclo de cine israelí a cargo del Ayuntamiento de Cádiz.

Además, el Estado judío mantuvo siempre una relación especial con Cataluña que va más allá de que Barcelona es una de las ciudades preferidas del turista israelí enamorado de Gaudí Messi. Muchos independentistas simpatizan con el movimiento nacional judío (sionismo) para la creación de su Estado. Las visitas institucionales de Jordi Pujol y Artur Mas fueron un reflejo de ello.

«De países que han sufrido tanto para tener su independencia y luchar por su existencia como Israel esperamos más que otros», nos comentó un dirigente independentista cercano a Carles Puigdemont hace unos días.

En las redes sociales, simpatizantes del Likud piden no olvidar «el apoyo de España a la causa palestina» y sus condenas a Israel en lo que se refiere por ejemplo a las colonias en Cisjordania Jerusalén Este, ocupados en la guerra del 67.

Por último, una posibilidad remota pero posible en el complejo ecosistema político israelí para explicar retraso de reacción: Netanyahu no se esforzó demasiado en ayudar a su acérrimo rival Rivlin en los preparativos de la visita a su admirada España destinada a estrechar una alianza de 31 años.

Antes de partir este domingo hacia Madrid acompañado de su esposa Nechama y un importante grupo de empresarios israelíes, Rivlin señaló: "Es una histórica e importante visita a un país que es un auténtico amigo y representa la profunda amistad entre nuestros pueblos. Israel y España están unidos por un pasado común".

Fuente: El Mundo. Leer artículo original aquí: "Israel, entre su aliado español y sus simpatizantes independentistas".

 

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