Jueves. 14.12.2017 |
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Hamás llama a los palestinos a iniciar una tercera Intifada

El jefe político del movimiento islamista Hamás, Ismail Haniye.
El jefe político del movimiento islamista Hamás, Ismail Haniye.

La decisión de Trump de reconocer Jerusalén como capital de Israel "ha enterrado para siempre la solución de dos estados". Para los palestinos, Washington deja de ser ahora árbitro o mediador.

Hamás llama a los palestinos a iniciar una tercera Intifada

El jefe político del movimiento islamista Hamás, Ismail Haniye, ha llamado este jueves a los palestinos a comenzar mañana una tercera Intifada después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, haya reconocido Jerusalén como capital israelí. "Mañana viernes 8 de diciembre será un día de la ira y el comienzo de una nueva Intifada llamada 'la liberación de Jerusalén'", dijo el líder islamista en una rueda de prensa en Gaza capital.

Estas declaraciones son la última prueba de que las palabras de Donald Trump han sembrado el malestar en la ciudad. Así lo muestra Hani, comerciante palestino de la ciudad vieja de Jerusalén nacido y crecido entre sus muros, al igual que su padre y su abuelo: “Basura, política, dinero… todo es lo mismo. Llevamos décadas con la misma historia, sólo cambian los nombres. Estamos cansados de ser siempre los perdedores”, dice, con gesto asqueado este palestino de 57 años. “Vivimos diciéndonos: ‘tal vez las cosas mejoren'. Mi padre murió hace nueve años diciéndose eso. Pero la realidad es que nada cambiará en este país. Jerusalén es suya ya. ¿Qué más da que la embajada (de EEUU) esté aquí o no?”, agrega.

“Israel ya tiene el poder total en Jerusalén: controla mis movimientos y decide quién soy porque me da un documento que dice que no soy ciudadano"

El cansancio que Hani describe se repite rostro tras rostro en el Este de Jerusalén o parte palestina de la ciudad, ocupada por Israel desde 1967. La decisión de Donald Trump de cambiar la embajada estadounidense de Tel Aviv a Jerusalén y el reconocimiento de la ciudad santa como capital de Israel no cambiarán gran cosa en la vida diaria de estos palestinos, que representan un tercio de la población de la ciudad.

“Israel ya tiene el poder total en Jerusalén: controla mis movimientos y decide quién soy porque me da un documento de identidad que dice que resido en la ciudad pero no soy ciudadano aunque nací aquí y mi familia lleva generaciones viviendo en Jerusalén”, estima Mahmud, regente de un restaurante.

El discurso de los palestinos más jóvenes es más apasionado y se dicen dispuestos a defender Jerusalén, como han pedido movimientos como el grupo islamista Hamas. “Va a haber una nueva guerra. Jerusalén es demasiado importante como para que los palestinos y el mundo árabe nos quedemos de brazos cruzados. Pero no tenemos miedo. Hemos nacido en la violencia, hemos visto gente asesinada desde muy pequeños”, explica Adel, estudiante en la universidad Al Qods de Jerusalén.

En 15 minutos de discurso, Trump ha colmado las esperanzas de muchos israelíes y ha hecho añicos las expectativas de decenas de miles de palestinos. Saeb Erekat, consejero del presidente Mahmud Abbas, no ocultaba su emoción tras escuchar al presidente estadounidense. “Trump ha cometido el mayor error de su vida, ha enterrado para siempre la solución de dos Estados”, declaró.

Para los palestinos Washington deja de ser a partir de ahora árbitro o mediador en cualquier iniciativa de paz con los israelíes. Para el presidente Mahmud Abbas, Estados Unidos “ya no está calificado” para ocupar esa posición. Sin embargo, la realidad es que no hay proceso de paz, las conversaciones bilaterales están paralizadas desde 2014 y las intenciones de Trump de relanzar de nuevo el diálogo para lograr un acuerdo de paz histórico no han logrado concretarse en los últimos meses.

No se puede pedir paz y destrozar al mismo tiempo la solución de dos Estados”, estimó Nabil Shaath, consejero de Abbas. El martes por la noche, a las palabras del presidente estadounidense, el mandatario palestino ha respondido diciendo que Jerusalén “es la capital eterna de Palestina” y ha estimado que el discurso de Trump no cambia nada porque la esencia de la ciudad santa “es tan grande que ningún ser humano puede alterarla”.

Una página desconocida en el conflicto

Los palestinos no están solos en su defensa del estatus de Jerusalén. La reacción regional ha sido unánime. Irán, Líbano, Arabia Saudi, Turquía o Jordania han lamentado las palabras de Trump y la Liga Arabe ha convocado una reunión de urgencia de sus ministros de Exteriores para el sábado. Por su parte el presidente turco Recep Tayyip Erdogan quiere reunir a los dirigentes de los principales países musulmanes el 13 de diciembre en Estambul.

Las consecuencias que traerá consigo la decisión de Donald Trump son difíciles de calibrar por el momento, pero israelíes y palestinos son conscientes de que se abre una página desconocida en su conflicto. Los dirigentes de Ramallah temen que las palabras de Trump provoquen violencia e inestabilidad en Jerusalén y en toda la región. No ocultan su inquietud tampoco ante la posibilidad de que el conflicto por la tierra y contra la ocupación israelí se transforme en un conflicto religioso en el que extremistas y fanáticos estén dispuestos a todo para proteger Jerusalén. “Será una violencia que no podremos controlar, al igual que ciudades europeas no pueden evitar atentados en su territorio”, comparó Shaath.

En las calles de Jerusalén se condensan los pilares de la fe de las tres religiones monoteístas y sus lugares sagrados son puntos especialmente sensibles. Nadie ha olvidado que la sangrienta segunda Intifada palestina estalló en el año 2000 cuando el entonces líder de la oposición israelí Ariel Sharon visitó la Explanada de las Mezquitas.

Los movimientos palestinos han convocado manifestaciones en Gaza y Cisjordania a partir del jueves para protestar por la decisión de Trump. Hamás ha dicho que las palabras del presidente estadounidense son prácticamente una declaración de guerra y abren “las puertas del infierno” para los intereses estadounidenses en la región, afirmación que acompañan con la convocatoria de una tercera Intifada. En Gaza o en la ciudad palestina de Belén ya se han quemado en las últimas horas retratos de Trump.

En una imagen simbólica de lo que está ocurriendo en Jerusalén, banderas israelíes y estadounidenses fueron proyectadas el martes por la noche en las murallas de la Ciudad Vieja, considerada zona ocupada por Israel, según la comunidad internacional. A pocos metros y en señal de duelo, las autoridades religiosas apagaron la iluminación de la emblemática cúpula dorada del Domo de la Roca, en la Explanada de las Mezquitas.

Fuente: El Confidencial. Leer artículo original aquí: "Hamás llama a los palestinos a iniciar una tercera Intifada: "Mañana será un día de ira"".

Hamás llama a los palestinos a iniciar una tercera Intifada
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