Jueves. 23.11.2017 |
Instituto de Estrategia S.L.P.

La armada rusa en Ceuta preocupa a la OTAN y a Marruecos

El buque Vicealmirante Kulakov atraca en Ceuta.
El buque Vicealmirante Kulakov atraca en Ceuta.
La armada rusa en Ceuta preocupa a la OTAN y a Marruecos

Ceuta, ciudad española desde hace cientos de años, no es un destino atractivo para los buques de la OTAN. De hecho, durante los séis años en los que viví en tan agradable ciudad, jamás vi atracado un buque de la OTAN. Y es que nuestros aliados no quieren molestar al todopoderoso Reino Alauita, que debe ser una gran potencia a juzgar por ese inmenso respeto que se le profesa.

Al mismo tiempo, y al otro lado del Estrecho, las patrulleras de la Guardia Civil del Mar se enfrentan cada día a las de la colonia gibraltareña y a los buques de la Armada Británica, siempre ofensivos hacia nuestra bandera y amigos de usar ráfagas de aviso y otros juegos de guerra tan de su gusto. Tanto heroísmo de la Benemérita debería tener alguna recompensa. No se me ocurre otra que otorgarles, reuniendo firmas, la Cruz del Mérito Militar, colectiva, con distintivo rojo pero hacerlo reuniendo peticiones, firmas o como quiera llamarse a esa iniciativa popular. De esa forma les sabría mejor.

La Armada Española tampoco prodiga sus visitas a Ceuta. Apenas una débil patrullera, con una dotación de cinco o seis hombres y nada más. Rara vez llegan buques de nuestra Armada. En una ocasión llegó, hecho extraordinario, el buque portaaeronaves Juan Carlos I y en otra un submarino que realizaba su última singladura. Y podemos parar de contar. Nuestro Ejército de Tierra cuenta con algunos buques (hecho singular) que se utilizan para trasladar Unidades a campos de maniobras militares. Esos sí llegan en algunas ocasiones. Desde luego nunca lo hacen fragatas, corbetas o patrulleros de altura. Y es que, hay que repetirlo, nuestro bravo y atrevido Gobierno no quiere molestar ni a ingleses ni a marroquíes. Todo sea por la cortesía diplomática.

Los que sí atracan en la ciudad son los buques de la Armada de la Federación Rusa. Éstos no parecen ser tan amigos de la cortesía al vecino reino. Y lo cierto es que nos honran con su honestidad y, desde luego, es un gesto amistoso a agradecer.

Yo me pregunto qué sentido tiene pertenecen a una obsoleta Alianza en la que nos toca el papel de palmeros de decisiones tomadas por potencias anglosajonas. Una alianza que ni siquiera garantiza nuestra integridad territorial en aquellos territorios extrapeninsulares pero españoles desde que existen los Estados y, especialmente, uno de ellos llamado España.

Vaya desde aquí mi simpatía por esos buques rusos que allí llegan y vaya también mi desagrado ante la negativa de nuestro débil Gobierno a que atracara su flota. Esa flota que, desde el Mar del Norte, llegó para acabar o mitigar el terrorismo yihadista que los anglosajones se empeñan en perpetuar en una guerra interminable. Fue esa una decisión que enorgulleció a los perroflautas peñonianos y a sus mandamases londinenses. Un reconocimiento implícito de que allí mandan ellos y, vuelvo a repetir, los españoles somos los palmeros, los que tocamos palmas mientras los cantaores de turno entonan las canciones de siempre con su carga hiriente de todos los días. Y es que quien manda “manda”, pero dejemos claro que muchos admiramos, aplaudimos y damos la bienvenida a los buques rusos que otros no se atreven ni a recibir con la publicidad y dignidad que merecen.

Fuente: Ahora Información. Leer artículo original aquí: "De Pablo Iglesias a Pablo Iglesias".

La armada rusa en Ceuta preocupa a la OTAN y a Marruecos
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