Sábado. 25.11.2017 |
Instituto de Estrategia S.L.P.

LA EXPANSIÓN MUNDIAL DE GRANDES EMPRESAS ESPAÑOLAS

Irán, Australia y Nueva Zelanda: nuevos destinos comerciales

El ministro Margallo saluda al Presidente iraní Hasán Rouhaní.
El ministro Margallo saluda al Presidente iraní Hasán Rouhaní.
Irán, Australia y Nueva Zelanda: nuevos destinos comerciales

En el imperio de las grandes empresas españolas no se pone el sol. Consolidadas en América y Europa, abriéndose paso en China y haciendo sus pinitos en otros destinos comerciales tan lejanos como Australia, Nueva Zelanda o Irán. Así se las gastan las grandes de nuestra economía.

El desembarco en las antípodas no es del todo nuevo. Constructoras como Dragados, Acciona o ACS se pasean por tierras australianas desde hace varios años. También lo hace la todopoderosa Inditex e incluso el aceite de oliva de Deóleo(matriz de marcas como Carbonell y Hojiblanca).

Pero su presencia se ha reforzado en los últimos tiempos porque el país ofrece grandes ventajas. “Australia lleva 25 años de crecimiento económico ininterrumpido y este año superaremos el 3%, afirmación que pocos países en el mundo pueden hacer”, afirma Jennifer Mackinlay, consejera comercial de la Comisión Australiana de Comercio e Inversiones en Madrid y París.

Tanto Nueva Zelanda como Australia atraen a las empresas españolas, “debido a la alta capacidad adquisitiva de la población y a la seguridad jurídica que ofrecen a los inversores españoles”, opina Narciso Casado, director del departamento de relaciones internacionales de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE).

“El mercado australiano presenta unas características que se asemejan mucho a los países de nuestro entorno más inmediato. Es miembro de la OCDE, compartimos valores y principios tanto en lo político como en lo económico”, agrega. Además, su relativa juventud como país hace que ofrezca oportunidades a los inversores en materias de infraestructuras o energía.

La consejera australiana reconoce que, “tienen prioridad los proyectos relacionados con carreteras, redes ferroviarias y transporte en general”. El Gobierno apuesta también por las tecnologías innovadoras en las comunicaciones, la eficiencia energética y el transporte.

“Las grandes empresas de obras públicas españolas desarrollan proyectos de gran envergadura en Australia bajo la modalidad público-privada”, dice CEOE. Pero, además, “hay que destacar la presencia de compañías de sectores relacionados con la moda, los artículos de lujo o la salud”, recuerda Casado.

El verano ha traído otro buen ejemplo: Ferrovial Agroman y Acciona construirán el puente más largo en la Pacific Highway, la autopista más transitada del país que une las ciudades de Brisbane y Sídney. Este proyecto tendrá un coste de 172 millones de euros. En tanto que Gas Natural prepara su primer parque eólico cerca de Camberra, la capital, por 120 millones.

Un poco más al sur, Nueva Zelanda se presenta para el ICEX como “una de las economías más dinámicas, con muy buenas perspectivas para los próximos años”. “Lidera los ranking de clima de negocios y destaca por su altísimo nivel de transparencia”, lo que le hace un destino perfecto para establecerse sin riesgo. Actualmente se encuentra en negociaciones para la firma de un acuerdo de libre comercio con los países de la Unión Europea (UE) que, tanto empresarios españoles como neozelandeses, aplaudirán.

Desde el organismo creen que “existen oportunidades para las empresas españolas en numerosos sectores: maquinaria y equipos para la industria agroalimentaria, servicios de ingeniería, farmacia y productos químicos, equipos de transporte, moda…”.

Y una vez en las antípodas, Casado recomienda “no perder de vista a los países de Asean (Asociación de Naciones del Sudeste Asiático) que están inmersos en un proceso de integración económica y registran crecimientos altos”. Singapur y Vietnam han ratificado sus acuerdos comerciales con la UE y son un aliciente para estar presentes en aquella zona.

El 16 de enero de este año, el Consejo de la UE levantó las sanciones impuestas por su política nuclear a Irán. Con ello arrancaba una nueva etapa para las relaciones comerciales, que las grandes corporaciones españolas quieren aprovechar. Para el director internacional de la Cámara de Comercio de España, Alfredo Bonet, “Irán es un país de 80 millones de habitantes que necesita reconstruir y modernizar, ante todo, su industria del petróleo y gas, el corazón de su economía y para ello va a necesitar de empresas extranjeras líderes en ese sector”.

Entre las prioridades del Gobierno de Teherán están también las mejoras en la industria del automóvil, la maquinaria agrícola, la industria alimentaria, la maquinaria para la minería o las energías renovables. “Es notable la coincidencia de las necesidades de modernización de la economía iraní con los sectores en los que las empresas españolas son líderes”, afirma Bonet.

Las relaciones entre España e Irán vienen de largo. En 2011 importamos más de 4.000 millones de euros en petróleo iraní que, al año siguiente, cayó a cero debido a las sanciones. Además, son más de300 pymes las que exportan productos, a pesar de las restricciones, y nuestras empresas tienen una excelente imagen en el país.

Fuente: "CincoDías". Leer artículo original aquí: "El viaje llega a las antípodas".

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