Miércoles. 24.01.2018 |
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UNOS 265.000 NIÑOS, INTERVENIDOS POR DAÑARSE MIENTRAS JUGABAN DESDE 2017

Los vendían como juguetes pero en verdad eran armas

Muchos de estos juguetes contenían materiales altamente tóxicos. En la actualidad, las normativas son menos permisivas que antaño.

Los vendían como juguetes pero en verdad eran armas

A lo largo de la historia se han puesto a la venta juguetes más perjudiciales que educativos, de los cuales muchos, por suerte, se han retirado. Algo tan cotidiano para cualquier niño y que por lo general se considera bueno, como los juguetes, es muchas veces la causa de algunos incidentes. ¿Cómo sabemos que los juguetes que están usando los niños son del todo seguros?

 

A pesar de que existe una Comisión de Seguridad de Productos de Consumo que regula y controla los juegos, el control de juguetes era más bien nulo, especialmente en el pasado.

Aunque es cierto que antiguamente los juguetes eran mucho más peligrosos de lo que lo son ahora, todavía existe mucho margen de mejora. Las cifras hablan por sí solas: en 2012, un total de 265.000 niños tuvieron que ser atendidos por personal sanitario tras haberse dañado mientras jugaban. Sin embargo, es evidente que se ha mejorado y avanzado mucho en ese sentido, y prueba de ello son algunos de los macabros ejemplos que veremos del pasado.

A continuación, algunos de los juguetes que, según la Comisión de Seguridad de Productos de Consumo, son de los más peligrosos que han llegado a venderse en tiendas.

U-238 Laboratorio de Energía Atómica

Su nombre no suena precisamente seguro, y ciertamente no lo es en absoluto. Fue lanzado en el año 1951 durante la Guerra Fría. Lo que lo hacía tan peligroso es que contenía uranio real, un material extremadamente radioactivo. Por suerte, no tuvo demasiado éxito debido a su precio y, al año, dejó de comercializarse.

Creepy Crawlers

Un juego en el cual el riesgo de quemarse es bastante elevado. Es muy fácil que mezclando los materiales que trae el juego con la bandeja de plástico en la que se supone que el niño tiene que mezclarlos se prenda fuego. Por si no fuera suficiente, los gases emitidos por el humo producido al mezclar los materiales eran altamente tóxicos.

Gilbert Glass Blowing Set

Otro juego americano de la época de los 50. Repleto de objetos afilados, cristales de vidrio y unas temperaturas de hasta 1000 grados Farenheit. Una auténtica locura de juguete que por suerte no alcanzó un gran volumen de ventas.

Easy-Bake Oven

Un pequeño horno que está diseñado de una forma muy atractiva para cualquier niño. Sin embargo, las primeras versiones del juguete resultaban un tanto peligrosas. Ya sea por las quemaduras debido a las altas temperaturas que alcanza o porque es muy fácil pillarse los dedos. Versiones posteriores ya no incluyen puerta.

CSI: Investigation Forensics Kit

Un kit con el cual el niño podrá sentirse como un auténtico científico de una serie televisiva. ¿Lo malo del juego? Sus materiales, amianto y tremolita, los cuales está probado que son altamente cancerígenos. Lógicamente se retiró del mercado.

Fuente: Ecodiario.es. Leer artículo original aquí: "Los vendían como juguetes pero en verdad eran armas".

Los vendían como juguetes pero en verdad eran armas
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