Viernes. 24.11.2017 |
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La ofensiva diplomática rusa en el Norte de África. ¿Intenta aislar a Europa?

El Kremlin lleva meses estrechando vínculos con Argelia, Túnez, Libia y Egipto. Si además, se tiene en cuenta la mejora de las relaciones con Turquía, parece que Putin busca influir en el tema más sensible de la Unión Europea: la inmigración.

La ofensiva diplomática rusa en el Norte de África. ¿Intenta aislar a Europa?

Desde la toma de Crimea por parte de Rusia, el Kremlin está volviendo a hacer lo que tradicionalmente había llevado a cabo la difunta Unión Soviética: atacar como una superpotencia.

Así lo demuestra el activismo ruso en la crisis internacional más caliente del planeta, Siria, donde Putin ha conseguido situar a su país en el centro del conflicto.

Sin embargo, las ansias del presidente ruso de volver a los viejos tiempos también se están manifestando, aunque de forma mucho más discreta, en otras áreas geográficas, como, por ejemplo, el Norte de África.

Siendo una región especialmente sensible para Europa, una mayor influencia del Kremlin sobre países como Egipto, Libia o Argelia tendría consecuencias geopolíticas graves para la UE.

Hay muchos ejemplos concretos que demuestran el interés del Kremlin en estos estados.

En marzo, altos cargos de los ministerios de exteriores ruso y argelino se encontraron en San Petersburgo para romper una botella de Champagne en el casco de uno de los dos submarinos de ataque de la clase "Kilo", que Argel ha comprado en Moscú.

Con Túnez, el Kremlin firmó en otoño de 2016 un contrato para construir una planta de producción nuclear y explorar reservas de uranio en el país. Además, cada vez más turistas rusos visitan el país.

Por su parte, en Libia, un estado sin gobierno efectivo, es bien sabido que Moscú ha estado colaborando activamente con el General rebelde Khalifa Haft, comandante de una de las facciones opositoras con base en Bengasi (este del país) en el gobierno internacionalmente reconocido de Trípoli (oeste). Se ha conocido que la maniobra tiene implicaciones diplomáticas mucho más profundas que la lucha contra Estado Islámico: el Kremlin estaría intentando ejercer de árbitro entre Haft y el Primer Ministro Fayez Sarraj, reconocido por Naciones Unidas. En definitiva, Putin intenta repetir en Libia la jugada que tan bien le ha salido -hasta ahora- en Siria.

Finalmente, el Kremlin también se está abriendo paso en Egipto, el país con las fuerzas armadas más poderosas de África, y aliado de Estados Unidos desde finales de los años 70. Previamente había sido un acérrimo seguidor de la Unión Soviética. No obstante, tal y como Oren Kessler y Boris Zilberman explican en Foreign Affairs, desde que el General Abdel Fattah al-Sisi llegó al poder en 2013 derribando al gobierno islamista que había recibido inicialmente el apoyo del entonces presidente Barack Obama, Egipto ha vuelto a bascular hacia Moscú. La maniobra no puede sorprender si se tiene en cuenta la "traición" estadounidense al estamento militar egipcio, que ha sido el grupo más influyente en el país desde que Nasser se hiciera con el poder en 1952.

Desde entonces, la relación se ha hecho más íntima. En 2015, mientras Occidente intentaba marginalizar a Rusia por la anexión de Crimea, Putin visitó El Cairo. Y en 2016, los dos países realizaron las primeras maniobras militares conjuntas. Actualmente, Moscú está manufacturando unos cincuenta helicópteros de ataque para Al-Sisi y un número similar de aviones de combate MiG-29.

Países como Egipto, Argelia y especialmente Libia son clave para contener la inmigración que proviene del África Subsahariana que intenta llegar a Europa. Además, el boom demográfico que el continente africano vive actualmente hace prever más olas de inmigrantes en un futuro próximo.

Asimismo, hay que tener en cuenta que Rusia ha mejorado enormemente en los últimos meses las relaciones con Turquía, el otro punto clave de acceso a Europa para los inmigrantes.

Si se tienen en cuenta las acciones rusas en el Norte de África y el acercamiento a Turquía, parece claro que Rusia está intentando arrinconar geopolíticamente a la Unión Europea. Esto le permitiría al Kremlin presionar la fatídica palanca política de la inmigración, el tema más candente de los estados de la Unión.

Fuente: Cat Diàleg. Leer artículo completo aquí: "L'ofensiva diplomàtica russa al Nord d'Àfrica. Objectiu: aïllar Europa?".

La ofensiva diplomática rusa en el Norte de África. ¿Intenta aislar a Europa?
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