Sábado. 19.10.2019 |
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Bloquear Crimea: la nueva estrategia de EE.UU. en el mar Negro

Rusia desplegó en la península de Crimea fuerzas de considerable tamaño que crean una amenaza para la infraestructura de la OTAN, reza el nuevo informe preparado por el centro analítico estadounidense RAND Corporation sobre la estrategia de disuasión de Rusia en el mar Negro.
Bloquear Crimea: la nueva estrategia de EE.UU. en el mar Negro

Los analistas del think tank estadounidense que asesora a las Fuerzas Armadas de EE.UU. están seguros de que el mar Negro poco a poco se convierte en el campo de batalla entre Rusia y Occidente por la influencia geopolítica en Europa.

Una zona de acceso restringido

Con su presencia, Moscú está tratando de apoderarse de los mares Negro y de Azov, según la entidad, y de convertirlos en sus zonas marítimas propias. Para conseguirlo, el país euroasiático desplegó en Crimea sus sistemas de misiles, que están protegidos por los S-400 Triumf. A ellos se sumaron radares de alerta temprana y modernos sistemas de lucha radioelectrónica.

Los analistas recuerdan que la Flota del mar Negro fue completada con seis corbetas, seis submarinos del proyecto 636 y tres fragatas del proyecto 11356: la Almirante Makarov, la Almirante Essen y la Almirante Grigorovich. Estos tres últimos buques portan misiles de crucero Kalibr, capaces de aniquilar blancos dispersos por todo el mar Negro.

En RAND consideran que todos estos recursos permiten al Kremlin crear la llamada zona de acceso limitado en la región. En ella, las fuerzas de la OTAN sufrirían pérdidas suficientemente altas en caso de que se involucrasen en un conflicto naval.

Aunque el presidente ruso, Vladímir Putin, ha reiterado en repetidas ocasiones que Rusia no amenaza a nadie, los expertos estadounidenses proponen desplegar en Rumanía y en Bulgaria sistemas de defensa aérea modernos para ampliar la zona en la que los buques de la OTAN podrían realizar libremente sus ejercicios. Otra propuesta implica ayudar a Ucrania y a Georgia a desarrollar el potencial de su defensa.

 

La OTAN en el mar Negro

Sin embargo, el periodista Andréi Kots propone echar un vistazo a los problemas abordados en el informe del think tank estadounidense desde otro punto de vista.

"Tras tener en cuenta las recientes declaraciones de los representantes de la OTAN y los últimos ejercicios celebrados en la región, no es difícil de entender que no es Rusia quien aumenta la tensión en el mar Negro, sino la OTAN", destaca Kots en su artículo para Sputnik. 

La embajadora de EE.UU. ante la Alianza Atlántica, Kay Bailey Hutchison, comunicó en abril del 2019 que Washington ha elaborado un paquete de medidas dirigido a apoyar la vigilancia y el despliegue de buques de la OTAN en el mar Negro. Según la diplomática, estas medidas garantizarán "el tránsito seguro" de las naves ucranianas a través del estrecho de Kerch.

En julio del 2019, 32 buques, 24 aviones y más de 900 marinos procedentes de casi 20 países participaron en los ejercicios internacionales Sea Breeze que se celebraron en la ciudad ucraniana de Odesa. Por si fuera poco, en aquel mismo mes la Alianza Atlántica organizó otra maniobra a gran escala en Georgia que fue bautizada como Agile Spirit.

En el Consejo de la Federación de Rusia — la Cámara Alta del Parlamento — calificaron estos entrenamientos de demostración de fuerza y de intento de la OTAN de destacar su presencia cerca de las fronteras occidentales y sureñas de Rusia. A su vez, Georgia se convirtió en un mecanismo de la OTAN que permite a esta influir sobre Moscú, consideran en la institución. 

 

"Un cordón sanitario"  

El comandante del Ejército de EE.UU. para Europa, el teniente general Christopher Cavoli, comunicó que para el 2020 la OTAN planea celebrar los terceros ejercicios militares más grandes desde la Guerra Fría. Estas maniobras pondrán a prueba la habilidad del bloque para trasladar y desplegar fuerzas en los puertos situados en Europa y en áreas operacionales ubicadas en Alemania, Polonia, Georgia y los Estados bálticos y del este de Europa, comunicó el militar en una entrevista al portal Defense News.

En estos planes de la OTAN no hay nada sorprendente, considera Konstantín Blojin, principal colaborador científico del Centro de Investigaciones de Problemas de Seguridad de la Academia de Ciencias de Rusia. El experto recalcó que EE.UU. desde hace un tiempo busca crear un cordón sanitario que incluiría a Estados que tienen relaciones poco amistosas con Rusia.

"En Washington entienden que será difícil para ellos competir con Rusia en el mar Negro. Por ello tratan de hacer que Moscú se acostumbre a que los buques estadounidenses entren en su espacio marítimo", declaró el politólogo en una entrevista a Sputnik.

Blojin considera que para conseguir este objetivo EE.UU. podría organizar distintas provocaciones en el mar Negro utilizando para ello a países como Bulgaria, Rumanía y Ucrania.  

"Para Washington el mar Negro no es más que otro punto caliente en el que podría provocar a Rusia para que emprenda pasos arriesgados. Los últimos incidentes producidos en el estrecho de Kerch apoyan esta hipótesis", concluyó.

El 25 de noviembre del 2018, tres barcos de la Armada ucraniana violaron la frontera rusa al entrar en una zona provisionalmente cerrada del mar Negro y avanzar hacia el estrecho de Kerch, que une los mares Negro y de Azov.  Las embarcaciones ucranianas realizaron estas maniobras peligrosas e hicieron oídos sordos ante la exigencia de las fuerzas de seguridad rusas de detenerse. Como resultado, estas naves fueron detenidas junto con sus 24 tripulantes. Tres marineros ucranianos resultaron heridos leves.

Fuente: Sputnik

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