Sábado. 21.09.2019 |
Instituto de Estrategia S.L.P.

Los cinco secretos sobre el Ejército de Colombia que revela el New York Times

El diario The New York Times denuncia que la estrategia militar del Gobierno pone en riesgo a los civiles: altos mandos habrían sugerido alianzas con grupos paramilitares o viejas políticas que podrían repetir las ejecuciones extrajudiciales.

Los cinco secretos sobre el Ejército de Colombia que revela el New York Times

El 22 de abril un escabroso crimen sacudió la opinión pública en Colombia. Dimar Torres, un excombatiente de las FARC que había entregado las armas tras los acuerdos de La Habana, fue asesinado por un miembro del Ejército cerca de la frontera con Venezuela.

Los hechos quedaron al descubierto cuando campesinos de la comunidad, llegaron hasta el lugar de los hechos y descubrieron a miembros del Ejército cavando una fosa. El cuerpo de Dimar, desarmado, y con varios impactos de bala estaba a unos metros.

La historia recordó las más de 5.000 ejecuciones extrajudiciales que según la ONU se cometieron en Colombia entre 2002 y 2008, durante el Gobierno del expresidente Álvaro Uribe, del partido del hoy presidente Iván Duque. La investigación del diario estadounidense denuncia que los ecos de esa estrategia militar podrían estar de vuelta.

Para la investigación, el periodista del New York Times entrevistó a altos funcionarios dentro del mismo Ejército que estarían incómodos con el regreso a esa estrategia militar. Así mismo los oficiales entregaron a los periodistas documentos reservados y órdenes directas de la cúpula militar colombiana. Estos son los cinco hallazgos más importantes de la investigación:

 

1. Permitir alianzas con nuevos grupos paramilitares

El paramilitarismo en Colombia siempre ha sido una amenaza que nunca se ha ido del todo. Según el Centro de Memoria Histórica, esos grupos cometieron más de 1.000 masacres antes de su desmovilización en los acuerdos de Santafé de Ralito en el 2003.

La directriz de la nueva cúpula militar, según denuncia el diario, es bastante similar: “en una reunión relatada por uno de los oficiales, un general ordenó a los comandantes “hacer lo que sea” para mejorar sus resultados, incluso si eso significaba “aliarse” con grupos criminales armados para obtener información sobre objetivos, una estrategia de dividir y conquistar.”

 

2. Sanciones a oficiales que no combatan con frecuencia e incentivos por número de bajas:

Quizás el factor que más preocupe a las organizaciones de derechos humanos. La suma de estos dos elementos hace recordar las repercusiones de los llamados “falsos positivos” en Colombia. Una estrategia similar que dejó miles de civiles muertos por parte de miembros del Ejército que cometían ejecuciones extrajudiciales para presentarlas como “bajas en combate” para obtener beneficios o ascensos.

El diario señala: “las presentaciones internas diarias ahora muestran el número de días que las brigadas han pasado sin estar en combate y los comandantes son amonestados cuando no realizan operaciones con la frecuencia suficiente.”

Y agrega: “más allá de eso, dijeron los oficiales, a los soldados que aumentan sus muertes en combate se les ofrecen incentivos como vacaciones extra, un patrón que temen es notablemente similar al de los asesinatos ilegales ocurridos a mediados de la década de los 2000.”

 

3. Reducción de normas para proteger a ciudadanos y priorizar objetivos militares.

A los demás factores se suma el de bajar los estándares de los mecanismos de protección de civiles cuando se va a realizar un operativo.

Al respecto el diario denuncia: “en el pasado, argumentaron, las operaciones militares debían llevarse a cabo con al menos el 85 por ciento de la certeza del objetivo, después de una serie de reuniones entre los comandantes y los agentes de inteligencia para aprobar la estrategia. La nueva orden exigía un estándar más bajo.”

En ese contexto de viejas prácticas que no han sido del todo investigadas, según Human Rights Watch, el Gobierno nombró a nueve oficiales en la cúpula militar que estaban siendo investigados por asesinatos en la década del 2000,

 

4. Tras las órdenes militares han venido asesinatos “sospechosos”

El informe del Times dice que ya se están dando casos que ponen en duda las versiones entregadas por miembros del Ejército en sus operativos. Uno de esos casos citados en el reportaje dice que tres miembros de un grupo ilegal colombiano, el Clan del Golfo, enfrentaron a 41 hombres del pelotón del Ejército. Se pregunta la fuente del Times dentro del Ejército

¿Cómo tres hombres con armas cortas se van a enfrentar a un pelotón completo y armado con armas de largo alcance?

 

5. Exigencia de bajas por parte de altos mandos

Según el medio, los generales del Ejército colombiano a través del documento “Planteamiento de Objetivos 2019” exigieron a sus subalternos llenar un formulario que pedía la “suma aritmética de presentaciones voluntarias, capturas y muertes en desarrollos de operaciones militares”. Para el año siguiente debían duplicar sus resultados.

Para el diario, finalmente, la suma de estos elementos en la estrategia militar del Ejército colombiano resulta en “que este año ha comenzado a surgir un patrón de asesinatos sospechosos y encubrimientos”.

Desde la firma del acuerdo de paz, más de 100 excombatientes de las FARC y más de 200 líderes sociales han sido asesinados. Y según las organizaciones de derechos humanos la mayoría de esos crímenes permanecen en impunidad.

 

La respuesta del Gobierno colombiano al artículo del New York Times

El ministro de defensa del Gobierno de Iván Duque rechazó la investigación. Dijo en rueda de prensa desde Bogotá: “no es cierto, no existe ninguna instrucción en ese sentido, ni exista ninguna directriz.”

Y agregó: “Aquí hay una política clara, construida con muchísimos años sobre el total y absoluto respeto por los derechos humanos. Esa es la política de las Fuerzas Militares y la Policía, la misma tiene como objetivo fortalecer el Estado, el régimen democrático”

El presidente Iván Duque desde Pasto, una ciudad ubicada en el sur de Colombia, publicó a través de sus redes sociales su respuesta: “Desde el primer día de Gobierno, las Fuerzas Militares de Colombia y la Policía han tenido una instrucción clara de mi parte: obrar siempre con la Constitución y la ley, y en estricta defensa de los derechos humanos y del Derecho Internacional Humanitario.”

Por su parte, el Comandante del Ejército Nacional de ese país, el general Nicacio Martinez, hizo pública las respuestas que le dio al periodista del New York Times. Dijo además que entregaba el cuestionario por “razones de transparencia”.


Fuente: France24

Los cinco secretos sobre el Ejército de Colombia que revela el New York Times
Comentarios