Jueves. 23.05.2019 |
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Un megaportaaviones y destructores: la flota militar de EE.UU. que siembra la discordia

La flota de EE.UU. de la que hasta hace poco formaba parte la fragata Méndez Núñez es una de las más letales y temidas del mundo. Estos son los buques de guerra que la componen.

Un megaportaaviones y destructores: la flota militar de EE.UU. que siembra la discordia

La inesperada orden de retirada de la fragata Méndez Núñez, integrada en el grupo de combate (Strike Group) del enorme portaaviones estadounidense Abraham Lincoln, está creando un importante lío militar y diplomático a España. La fragata actuaba como buque escolta, pero es tal el poder militar concentrado en uno solo de estos grupos navales, que la retirada del buque español, aparte de que será sustituido de inmediato, no pone en riesgo su defensa. La decisión de nuestro país, sin embargo, ha puesto el foco en este grupo naval que se dirige ahora mismo hacia el golfo Pérsico. ¿De qué buques se compone y cuál es exactamente su capacidad militar?

El principal activo de esta flota es, sin duda, el portaaviones. Se trata en sí mismo de una verdadera fuerza aérea que se desplaza por el océano. Las 100.000 toneladas del Lincoln y su propulsión, a base de energía nuclear, dan mucho de sí. El buque es una plataforma desde la que van a operar todos sus aviones, que son los que representan el verdadero músculo del barco y un alto porcentaje del poder militar de todo el grupo naval.

A bordo del Lincoln va la Carrier Air Wing 7 o Ala Embarcada 7. La integran aviones de varios tipos y con varias funciones. El 'puño' del Ala Embarcada lo constituyen los escuadrones de F/A-18 E Super Hornet. El Lincoln lleva cuatro escuadrones: los Strike Fighter Squadron (Escuadrones de Caza y Ataque) 25, 86, 103 (estos son los célebres Jolly Rogers) y 143. En total, 48 Super Hornet. Este avión, recordemos, se parece pero no es igual al F/A-18 C/E. Es un avión más grande, con mayor capacidad de combustible y armas y con una importante mejora en el aspecto de su detección al radar enemigo. Son aviones bastante buenos y capaces de lanzar todo tipo de armamento, desde bombas guiadas de altísima precisión, como las BLU-111 (conocidas como JDAM) y guiadas por GPS, hasta casi cualquier misil del arsenal norteamericano.

Otro de los importantes activos del Lincoln es su Escuadrón de Guerra Electrónica. Antaño, esta función era realizada por los famosos aviones EA-6B Prowler, pero hoy en día es una versión especializada, el EA-18G Growler, el avión que asume esta función tan importante como secreta. El Growler es un Super Hornet biplaza repleto literalmente de equipos electrónicos. Lleva aparatos muy sofisticados capaces de interferir los radares y emisiones enemigas, crear falsos ecos de radar y, en definitiva, su poder es tal que un par de estos aviones puede sumir en la más absoluta 'ceguera electrónica' los sistemas defensivos enemigos. Uno solo de estos aviones cuesta cerca de 70 millones de dólares, el F-18 más caro de su historia. El portaaviones lleva a bordo cinco de estos aparatos.

El otro elemento clave del Ala Embarcada es el Escuadrón de Alerta Temprana (Early Warning). Esta función la realizan desde hace años los famosos E2 Hawkeye, fáciles de reconocer por su enorme radar en forma de plato sobre el fuselaje. El Lincoln solo lleva cuatro de estos sofisticados aparatos, pero en su versión más moderna y cara, la E-2D Advanced Hawkeye. Es un avión turbohélice de gran autonomía que puede volar varios cientos de kilómetros por delante del grupo naval, detectando con su radar todo lo que ocurre por encima de la superficie del mar. Este sistema constituye los ojos y oídos del grupo, que podrá saber todo lo que ocurre más de 1.000 km por delante.

Completan el Ala Embarcada un par de escuadrones de helicópteros antisubmarinos y utilitarios, así como un destacamento de aviones de carga C-2A Greyhounds. En total, estamos hablando de cerca de 80 aviones y helicópteros concentrados y plenamente operativos.

 

Una escolta letal

El grupo encabezado por el Lincoln incluye también los escoltas, entre los que siempre hay uno o dos cruceros, varios destructores y uno o dos submarinos nucleares de ataque. Los cruceros son de la clase Ticonderoga, los famosos Tico. Son los buques de superficie más poderos de la marina norteamericana. Tienen 10.000 toneladas de desplazamiento y aunque ya se encuentran al final de su vida operativa y resultaron desmesuradamente caros, son capaces de desplegar una potencia de combate difícil de igualar. El que acompaña al Lincoln es el USS Leyte Gulf (CG-55).

Las capacidades del USS Leyte Gulf son espectaculares. Pertenece a la serie más moderna que ya se dotó del lanzador vertical de misiles Mk-41, lo que supone dos células con 61 celdas de misiles cada una. Un total de 122 alojamientos para misiles que se pueden configurar con distintos tipos en función de las amenazas previstas, desde misiles crucero BGM-109 Tomahawk hasta cualquier tipo de misil antiaéreo de la familia Standard, desde corto alcance hasta los de capacidad contra misiles balísticos. Por comparar, las fragatas españolas F-100 disponen de un lanzador similar, pero con 48 celdas. Además, puede lanzar hasta ocho misiles antibuque Harpoon RGM-84 de la versión más moderna, que incorporan guiado por GPS y posibilidad de cambio de objetivo durante el vuelo.

Los destructores son de la clase Arleigh Burke. Escoltan al Lincoln unidades del Desron 2 (Destroyers Squadron 2), en concreto el USS Bainbridge (DDG 96), USS Mason (DDG 87) y USS Nitze (DDG 94). Son buques más modernos que los Ticonderoga y un poco menos potentes. Los tres son de la versión denominada Flight IIA, una modernización intermedia, desplazan 9.200 toneladas y cuentan también con un potentísimo armamento.

Disponen de un lanzador vertical Mk-41, pero más reducido que el de los Tico, con 'tan solo' 90 celdas que se pueden configurar de una manera similar a las de los cruceros. Además, disponen (al igual que los cruceros) de piezas de artillería de 5” (127 mm) y un completo arsenal de armas de bajo calibre como 'defensa de punto' y sistemas antimisil.

 

Submarinos nucleares incluidos

Los submarinos son los grandes desconocidos. Su labor es discreta y silenciosa. Nunca se sabe qué buques son ni por dónde navegan, y su misión es enterarse de todo lo que ocurre por debajo del agua y en la ruta del grupo naval. Se suelen posicionar por delante del grupo y, con sus sistemas de guerra electrónica y torpedos, lo protegen de cualquier amenaza submarina.

Lo normal es que sean uno o dos submarinos de ataque, por ejemplo, de la clase Virginia, denominados de ataque rápido. Son submarinos muy silenciosos y de propulsión nuclear que, además de torpedos, pueden llevar misiles de crucero Tomahawk. También pueden ser de la Clase Los Ángeles, buques de propulsión nuclear con capacidad igualmente para lanzar tanto misiles de crucero como antibuques.

Los submarinos aportan al grupo naval una importante labor de inteligencia y protección, pero también de ataque. Ellos se pueden posicionar lejos del grupo y atacar con sus misiles de crucero (pueden lanzar hasta 24) desde una dirección totalmente inesperada para el enemigo, o coordinar su ataque con el que realicen los destructores y cruceros del grupo naval o incluso una combinación de ataque con misiles crucero y un ataque aéreo, lo que si se realiza correctamente, puede ser devastador.

Por si esto fuera poco, se ha sabido que la US Navy ha enviado un nuevo buque para reforzar (aún más si cabe) las capacidades del Strike Group del Lincoln. Se trata del USS Arlington, un buque del tipo LPD (similar en cuanto a concepto a los buques españoles Clase Galicia), que dispone de una pequeña cubierta de vuelo para operaciones con helicópteros y un dique inundable que lo hace idóneo para operaciones anfibias. En su interior, va una unidad completa de marines, con sus vehículos blindados, artillería y helicópteros de ataque y apoyo.

Esto capacitaría al grupo naval del Lincoln para realizar ataques sobre el litoral y ocupar zonas costeras, es decir, lo que se denomina 'proyección sobre la costa', lo que supone una verdadera amenaza para cualquier enemigo que se quiera enfrentar con esta abrumadora concentración de poder militar.

 

Fuente: El Confidencial

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