Jueves. 27.06.2019 |
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Las fuerzas rebeldes libias toman posiciones a las puertas de Trípoli

FOTO: Esam AlFetori | Reuters
FOTO: Esam AlFetori | Reuters

Las fuerzas del Ejército Nacional de Libia (ANL), controladas por el mariscal Jalifa Haftar, caudillo en el Este del país, se encuentran a apenas 27 km de Trípoli, donde está el gobierno reconocido por la comunidad internacional, constató la AFP.

Las fuerzas rebeldes libias toman posiciones a las puertas de Trípoli

El comandante de operaciones militares del ANL en la región occidental, el general Abdesalem al Hasi, confirmó a la AFP que sus fuerzas se hicieron sin luchar con un puesto de control de seguridad a esa distancia.

Una caravana de camiones con armamento pesado y decenas de hombres uniformados tomaron posiciones en el lugar, de acuerdo con un periodista de AFP.

Al inicio de la jornada, Haftar había ordenado a sus fuerzas “avanzar” hacia Trípoli, sede del gobierno reconocido por una comunidad internacional que mostró su inquietud por la posibilidad de que Libia se suma de nuevo en el caos.

El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, de visita en Libia, se manifestó “vivamente preocupado” por el “riesgo de enfrentamiento” armado, en un país en caos desde la caída del dictador Muamar Gadafi en 2011.

Por su parte, Estados Unidos, Francia, el Reino Unido y los Emiratos Árabes pidieron una desescalada.

“En este momento delicado de la transición en Libia, las poses militares y las amenazas de acciones unilaterales lo único que hacen es aumentar el riesgo de que Libia vuelva a caer en el caos”, señalaron los gobiernos de estos países en un comunicado difundido por el Departamento de Estado en Washington.

“Creemos firmemente que no hay una solución militar para el conflicto en Libia”, añadieron.

El mariscal Haftar dio inicio a la ofensiva en un mensaje sonoro en la página Facebook de su Ejército Nacional Libio (ANL).

“Llegó la hora” dijo. El ANL debe “limpiar el oeste” de Libia, incluida la capital Trípoli, de “terroristas y mercenarios”, había anunciado el mariscal rebelde la víspera.

Poderosos grupos armados de la ciudad de Misrata, que se encuentra en la ruta hacia Trípoli, y que son leales al gobierno de unión nacional (GNA), se declararon a su vez “dispuestos” a frenar el avance de las tropas de Jalifa.

El ministerio de Interior del GNA decretó el “estado de alerta máxima” y ordenó a todos sus órganos y unidades de seguridad “enfrentarse con fuerza y firmeza a cualquier tentativa de amenaza a la seguridad de la capital”.

Dos autoridades se disputan desde hace años el poder en Libia: en el oeste del país el GNA, establecido a finales de 2015 mediante un acuerdo patrocinado por la ONU y con sede en Trípoli, y en el este, la autoridad rival, el ANL de Haftar.

Los combatientes de Misrata “están dispuestos a (…) frenar el maldito avance” de las fuerzas del mariscal rebelde, indicó un comunicado cuya veracidad fue confirmada a la AFP por el jefe del Consejo militar de Misrata, el general Ibrahim Ben Rajab.

Los soldados, indica el texto, han pedido al jefe del GNA, el primer ministro Fayez Al Sarraj, que dé “órdenes inmediatas” a los comandantes de las fuerzas en la región occidental “para enfrentarse a ese rebelde”.

“Si (Sarraj) se abstiene de hacerlo inmediatamente (…) será sospechoso de complicidad” con Haftar, añadieron esas fuerzas progubernamentales.

 

Movimiento de tropas

Según testigos presenciales y fuentes militares, un convoy del ANL se puso en marcha hacia la ciudad de Gharyan, a unos 100 kilómetros de Trípoli.

Un comandante de esa fuerza militar, Abdessalem Al Hassi, aseguró a la AFP que sus tropas habían entrado sin disparar un tiro.

Pero al menos cuatro fuentes en el interior de la ciudad negaron esa afirmación, y un responsable local explicó que se estaba negociando “para evitar un enfrentamiento” entre las milicias rivales que se dividen la ciudad.

El ANL del mariscal Haftar se ha ido imponiendo como un actor clave en el complejo escenario militar libio.

En enero ya lanzó una ofensiva contra el sur de Libia con el propósito de limpiar esa zona, rica en hidrocarburos, de “terroristas” y criminales.

Haftar y Sarraj acordaron el año pasado elecciones generales, que no llegaron a materializarse.

Guterres, que se reunió con el Sarraj en Trípoli, hizo un llamamiento “a la calma y la prudencia”.

No existe “una solución militar”, reafirmó. “Solo el diálogo interlibio puede resolver los problemas libios”.

 

Fuente: 24matins

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